La propuesta para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales podría traducirse en mayores costos para las empresas y en una pérdida de competitividad frente a otros mercados, advirtieron empresarios de la región Centro.
El presidente de Cámara Nacional de la Industria de Transformación en Monclova, Jorge Mtanous Falco, consideró que la iniciativa impulsada a nivel federal no fue analizada a fondo y responde más a acuerdos políticos que a un estudio técnico sobre sus efectos en la industria.
"Yo creo que no estuvo bien estudiada, estuvo muy metida al vapor; fue más que nada alguna negociación política que hicieron y lo manejan de esa manera desde el Gobierno Federal".
El dirigente empresarial señaló que la reducción será gradual, con una disminución anual de horas hasta llegar a las 40 en el año 2030, sin embargo, aseguró que el cambio obligará a reorganizar los horarios de trabajo en muchos sectores.
Explicó que en empresas que operan seis días a la semana, la reducción no necesariamente implicará trabajar menos días, sino dividir las horas entre más jornadas.
Mencionó que el impacto económico será considerable porque la mayoría de las industrias calcula su productividad en función de la "hora-hombre", por lo que elevará el costo de las empresas.
Añadió que, aunque la producción deberá mantenerse o incluso aumentar, las empresas tendrán que hacerlo con mayores costos laborales, lo que podría afectar su competitividad y en algunos casos poner en riesgo a la empresa.
Mtanous Falcó señaló que el aumento sostenido en los costos laborales ya representa un desafío para atraer inversiones, especialmente en las zonas fronterizas y con esto agrava la situación.
Ante este escenario, el representante de los industriales consideró que el Gobierno Federal debería priorizar políticas que reduzcan el costo de vida y generen mejores condiciones para la operación de las empresas.