El incendio que dañó parte de las instalaciones del asadero Juan Hermilo no los detendrá, la familia espera reabrir sus puertas en el menor tiempo posible, con el propósito de preservar una tradición de más de 50 años y mantener el sustento de muchas familias que dependen de este negocio.
Horas después del incendio Alan Daniel González Arauz, hijo de Juan Hermilo se mantenía en el establecimiento, viendo que era lo que seguía para continuar con el negocio familiar y preservar una tradición de Monclova.
Su padre y su hermano se acababan de retirar, después de permanecer toda la madrugada en el local, mientras llevaban a cabo las labores los elementos de Protección Civil y Bomberos para sofocar el fuego.
De acuerdo con la explicación proporcionada por la familia, una brasa habría permanecido activa en el área de la chimenea, donde alcanzó materiales combustibles almacenados en ese espacio, provocando el incendio. "Gracias a Dios solamente fueron daños materiales. Lo importante es que no hubo personas lesionadas", expresó.
Destacó que el reporte oportuno de ciudadanos, así como la rápida intervención del cuerpo de Bomberos, evitó que las llamas consumieran por completo el inmueble y se controlará de manera oportuna el incendio.
Aunque reconoció el impacto económico tras este incendio, González Arauz señaló que la prioridad será cumplir con las indicaciones de Protección Civil en cuanto a las medidas de seguridad antes de reiniciar actividades. "Vamos a esperar la autorización correspondiente, primero hay que reparar lo necesario y cumplir con todos los requisitos para regresar a trabajar".
Recordó que el asadero lleva ocho años en este lugar, sin embargo ya cuenta con más de 50 años desde su creación, un proyecto que inicio con recursos limitados y fue creciendo con el trabajo diario de sus padres, hermanos y colaboradores. "Empezamos con una mesa y poco a poco fuimos creciendo, han sido años de esfuerzo para sacar adelante este negocio".
Durante la entrevista también recordó a su madre, fallecida hace dos años, a quien describió como una pieza fundamental en la consolidación del establecimiento y por quien trabajarán en salir adelante. Así mismo su padre, quien a pesar de demostrar una paz y calma, tuvo un impacto emocional tras el incendio, pero confía en que saldrán adelante.
El cierre temporal también representa un reto para los trabajadores, ya que, explicó, varias familias dependen de la operación diaria del negocio. "Esperamos abrir lo más pronto posible porque aquí trabajan muchas familias y todos vivimos de esta actividad".
Finalmente, agradeció el apoyo recibido por clientes, vecinos y ciudadanos que reportaron el incendio, además del trabajo realizado por los cuerpos de emergencia. "Gracias a todas las personas que estuvieron pendientes y a nuestros clientes. Esperamos volver muy pronto para seguir atendiéndolos", concluyó.
