Con la cercanía del Día de Reyes, panaderías de Monclova se preparan para uno de los periodos de mayor actividad del año, adelantando la producción de roscas ante el incremento sostenido en la demanda que se registra desde los primeros días de enero y que se extiende incluso después del 6.
En la panadería El Roble, su propietario y panadero, Juan Raymundo Ramos Rodríguez, explicó que este año optaron por iniciar la elaboración con mayor anticipación, tras detectar que los clientes comenzaron a realizar pedidos desde finales de diciembre en temporadas anteriores. La decisión, dijo, responde también a la resistencia del producto, que mantiene su calidad por varios días.
"La rosca no se daña ni se endurece rápido. Empezamos con poca producción, pero conforme avanzan los días, especialmente el 3, 4 y 5 de enero, la venta aumenta considerablemente. En esos días llegamos a elaborar entre 400 y 500 piezas", señaló.
Además de las versiones tradicionales, los consumidores solicitan cada vez más roscas personalizadas, tanto en decoración como en el número de figuras ocultas, conocidas popularmente como "monitos". Estas peticiones implican un trabajo detallado, ya que las piezas se elaboran con pasta de concha y tiras de higo, lo que requiere tiempo y coordinación.
"Hay clientes que nos piden la rosca exactamente como la quieren, incluso con más monitos. Si piden ocho, se los ponemos. Todo es para que la convivencia se disfrute", comentó.
Para cumplir con los pedidos, el proceso de producción se divide entre el personal, permitiendo agilizar tiempos y evitar la saturación del equipo durante los días de mayor carga laboral. Ramos Rodríguez destacó que, aunque algunos consumidores probaron opciones de cadenas comerciales el año pasado, muchos regresaron a El Roble buscando el sabor artesanal que caracteriza a la panadería.
"Nos dijeron que eran roscas grandes y vistosas, pero que no sabían igual. El sabor hizo que regresaran, y los precios están muy similares a los de otras panaderías."
Actualmente, la rosca chica con cuatro monitos se ofrece en 220 pesos, mientras que la grande con seis monitos tiene un costo de 300 pesos. Los pedidos continúan incluso después del 6 de enero, ya sea por reuniones pospuestas o simplemente por preferencia.
"Hay quienes la piden el 7, 8 o 9 de enero. La tradición se adapta, pero el gusto permanece", concluyó.