La solicitud de una prórroga en el proceso de venta de Altos Hornos de México generó reacciones encontradas entre representantes del sector empresarial quienes mantienen la expectativa de que el conflicto de la empresa se resuelva, pero reconocen que el proceso debe seguir su curso legal para evitar problemas posteriores.
Representantes de cámaras empresariales señalaron que la solicitud de una prórroga se da en un momento clave del proceso, cuando se tenía prevista la publicación de las bases de la subasta y la puja por parte de los inversionistas, lo que generó esperanza entre la población y, principalmente, entre los trabajadores.
Jorge Mtanous Falco, Presidente de Canacintra señaló que de acuerdo a la información la solicitud de prórroga obedece a los cuestionamientos que se tienen pendientes en cuanto a la defensa de los derechos laborales, los cuales se deben resolverse antes de avanzar hacia una etapa definitiva.
"Hay cuestionamientos en cuanto a demandas laborales que no se han contestado, y que se deben resolver antes de que siga el proceso, para evitar que después haya inconformidades que afecten el proceso".
Mencionó que hasta el momento la prórroga no ha sido concedida y que corresponderá a la autoridad judicial determinar si procede, al mismo tiempo se buscará que la Secretaría de la Defensa del Trabajo aclare los puntos señalados para que el proceso continúe conforme a la ley.
Por su parte, el presidente de la CANACO, Oscar Mario Medina Martínez, mencionó que la noticia de una subasta programada había representado un avance importante dentro del proceso, por lo que considera lamentable cualquier retraso adicional.
"El que se postergue un poco más es lamentable, pero debe haber razones justificadas en la solicitud del síndico; habrá que esperar lo que resuelva la jueza".
Medina Martínez confió en que se trate de los últimos ajustes necesarios para garantizar un proceso equitativo para todos los inversionistas interesados y pidió que se definan fechas claras y definitivas para evitar una mayor dilación.
En contraste, el Presidente de la CMIC, Humberto Prado, manifestó su inconformidad por las constantes modificaciones al proceso y advirtió que las postergaciones prolongan la incertidumbre económica en la región.
Señaló que tras casi tres años de conflicto, un nuevo retraso en el proceso de venta afecta la planeación de diversos sectores productivos y mantiene en la incertidumbre a cientos de familias que dependen directa e indirectamente de la actividad de la acerera.