Una movilización civil provocó el cierre total del Puente Internacional "Coahuila 2000" durante aproximadamente cinco horas el pasado fin de semana, interrumpiendo por completo la circulación de vehículos entre esta frontera y Eagle Pass, Texas. La protesta social se originó para exigir la protección y devolución de una menor de nueve años a su madre, en medio de alertas por presunto abuso.
La movilización fue convocada a través de plataformas digitales por la ciudadana Vica Torre Arocha. La madre de familia expuso públicamente que las autoridades le retiraron la custodia de su hija tras haberle propinado una bofetada, otorgándole la patria potestad al padre. No obstante, la situación dio un giro alarmante cuando se difundieron videos en redes sociales donde la propia niña acusaba a su progenitor de agresiones sexuales y suplicaba volver con su mamá.
Ante la falta de respuesta institucional, la marcha arrancó a las 18:00 horas del sábado desde el cruce de la calle Román Cepeda y la avenida 16 de Septiembre, con la intención inicial de ejercer presión sobre las autoridades judiciales.
La tensión aumentó cuando el contingente de manifestantes optó por radicalizar las acciones, dividiéndose para bloquear simultáneamente los accesos al Puente Internacional II y las oficinas del Centro de Justicia y Empoderamiento de la Mujer. El objetivo era forzar la entrega inmediata de la menor, a pesar de que la madre cuenta con una orden de restricción vigente debido al incidente de violencia física previo.
Debido al bloqueo en el puerto fronterizo, elementos de la Guardia Nacional determinaron cerrar las compuertas de entrada y salida por razones de seguridad. Esto generó un colapso vial con filas de automóviles que superaron el kilómetro y medio de longitud en ambos lados de la frontera, afectando a cientos de viajeros que intentaban cruzar a Estados Unidos y México.
Un hecho inédito: Históricamente, los cierres en este cruce binacional se habían debido exclusivamente a contingencias por flujos migratorios masivos en años anteriores. Es la primera vez que una protesta ciudadana local logra suspender operaciones en esta infraestructura.
En un punto de la noche, la propia organizadora, la señora Torre Arocha, solicitó a los asistentes liberar las vías del puente y concentrar el apoyo afuera de las instalaciones de la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF). Sin embargo, la multitud desestimó su petición, argumentando que la mujer estaba siendo coaccionada por las fuerzas del orden, y se negaron a moverse hasta ver resuelto el caso.
El desalojo de la vialidad ocurrió de manera gradual durante la madrugada. Fue cerca de las 03:00 horas del domingo cuando los últimos manifestantes se retiraron, permitiendo que el personal federal mexicano reabriera las compuertas y normalizara el tránsito internacional.