Bad Bunny será el protagonista del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, que se disputará el próximo domingo 8 de febrero entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. Aunque se trata del escenario más visto del mundo, el cantante puertorriqueño no recibirá un pago directo por su presentación.
Benito Antonio Martínez Ocasio cobrará cero dólares por subir al escenario del Super Bowl. Sin embargo, el verdadero beneficio llegará después del show. Actualmente, su catálogo musical genera alrededor de 788 mil 500 dólares semanales en Estados Unidos, pero tras su aparición en el evento deportivo, esa cifra podría incrementarse hasta los 1.7 millones de dólares por semana, impulsada por el llamado "efecto post-show".
La NFL únicamente cubre parte de los costos de producción del espectáculo, que en años recientes han oscilado entre los 10 y 20 millones de dólares. Aun así, la exposición global convierte cada minuto en pantalla en una poderosa herramienta de crecimiento financiero para los artistas. En el caso de Bad Bunny, las proyecciones apuntan a un aumento del 115 % en las ganancias de su repertorio durante las semanas posteriores, un impacto superior al registrado por figuras como Rihanna o Kendrick Lamar.
Impacto en la industria musical
Detrás de esta apuesta se encuentra Apple Music, que habría invertido cerca de 50 millones de dólares como patrocinador. La plataforma ve en Bad Bunny una figura clave para fortalecer su presencia entre el público latino, uno de los segmentos de mayor crecimiento en el mercado digital.
El éxito del "Conejo Malo" también se respalda en cifras récord de Spotify, donde se consolidó como el Artista Global Top por cuarta ocasión consecutiva, acumulando 19 mil 800 millones de reproducciones en 2025. Ese mismo año, su álbum DeBÍ TiRAR MáS FOToS fue reconocido como el mejor álbum mundial de la plataforma.
Un momento histórico para Bad Bunny
Bad Bunny figura además entre los diez artistas mejor pagados del mundo, con un patrimonio estimado en 66 millones de dólares en 2025, de acuerdo con Forbes. Gran parte de estos ingresos provienen de más de 30 conciertos realizados en Puerto Rico y de la gira internacional que actualmente encabeza.
Su participación en el Super Bowl también marcará un momento histórico: será su única presentación en territorio estadounidense en 2026, luego de excluir a Estados Unidos de su gira como protesta por las políticas migratorias y las acciones del ICE. Esta decisión ha elevado aún más la expectativa en torno al evento, que se perfila como el Super Bowl más latino de la historia.
Pese a las críticas de sectores conservadores por interpretar música en español, Bad Bunny se convertirá en el primer artista latino en encabezar el medio tiempo del Super Bowl con un repertorio completamente en ese idioma, consolidando un hito cultural y comercial sin precedentes.