Alarma en Europa: amenazas de bomba afectan al menos 14 vuelos y obligan a desviar aeronaves
Este jueves, al menos 14 vuelos comerciales se vieron afectados por amenazas de bomba en varios aeropuertos europeos.

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Una serie de amenazas de bomba encendió las alertas en distintos puntos de Europa este jueves, afectando al menos 14 vuelos comerciales y provocando importantes operativos de seguridad en varios aeropuertos. Los incidentes obligaron a modificar rutas, realizar aterrizajes de emergencia, evacuar pasajeros e incluso desplegar aeronaves militares para escoltar vuelos.
Esta nueva jornada de alertas ocurrió apenas dos días después de que, el martes, al menos siete vuelos y un crucero recibieran amenazas similares. En aquella ocasión tampoco se encontraron explosivos ni se identificó a los responsables.
Entre los primeros incidentes de este jueves destacó una amenaza enviada por correo electrónico por un grupo antifeminista identificado como "The Male State", dirigida a una compañía de logística vinculada con el aeropuerto de Roma Fiumicino, en Italia.
El mensaje advertía sobre supuestos explosivos en dos aviones que se dirigían a la capital italiana: uno procedente de Helsinki y otro de Dublín. Sin embargo, las autoridades confirmaron que las amenazas no correspondían a la presencia real de artefactos explosivos.
Uno de los aviones, perteneciente a Finnair, fue acompañado por dos cazas de la Fuerza Aérea italiana hasta su llegada a Roma. Posteriormente, la policía realizó las revisiones correspondientes sin encontrar ningún dispositivo peligroso. En tanto, el vuelo de Aer Lingus que había partido de Dublín fue desviado hacia Normandía, Francia, donde aterrizó sin contratiempos. Un total de 151 pasajeros y seis integrantes de la tripulación fueron trasladados a un sitio seguro.
Las alertas también alcanzan a Bulgaria y República Checa
Las alertas también alcanzaron a Bulgaria, donde tres aeronaves de Ryanair tuvieron que modificar sus operaciones. Dos vuelos, procedentes de Copenhague y Madrid, llegaron a Sofía, mientras que otro que había salido de Londres fue enviado al aeropuerto de Plovdiv.
Las autoridades búlgaras llevaron a cabo revisiones de seguridad en los tres aviones y descartaron la existencia de explosivos. Los aeropuertos continuaron funcionando con normalidad y la aerolínea coordinó el traslado de los pasajeros que habían llegado a Plovdiv hacia Sofía.
Por otro lado, en República Checa, cuatro vuelos fueron redirigidos a Praga luego de que las autoridades recibieran un mensaje anónimo sobre la supuesta presencia de artefactos explosivos improvisados.
La policía checa inició las inspecciones correspondientes en las aeronaves y posteriormente confirmó que no se encontraron bombas. Una vez concluidas las revisiones, las operaciones aeroportuarias pudieron continuar.
Italia y Rumania también registran amenazas
En territorio italiano se reportaron otros dos casos que involucraron vuelos con destino al aeropuerto de Malpensa, en Milán. Las aeronaves, pertenecientes a Aegean Airlines y Ryanair, procedían de Tesalónica, Grecia, y Oporto, Portugal, respectivamente.
Ambos aviones fueron desviados como medida preventiva y sometidos a inspecciones por parte de la policía fronteriza italiana.
Mientras tanto, en Rumania, alrededor de 200 personas tuvieron que abandonar un avión de Wizz Air que había aterrizado en Bucarest procedente de Milán. La agencia de inteligencia del país informó que se efectuaron revisiones en la aeronave y que no se encontraron explosivos.
Autoridades europeas investigan el origen de las amenazas
Ante la repetición de estos incidentes, la ministra de Transporte del Reino Unido, Heidi Alexander, calificó las alertas como un "engaño malicioso" y destacó que los organismos correspondientes habían puesto en marcha los protocolos de respuesta establecidos.
Por su parte, el comisario de Transporte de la Unión Europea, Apostolos Tzitzikostas, pidió cautela antes de establecer una posible conexión entre los diferentes casos registrados en el continente.
El funcionario explicó que todavía no existen elementos suficientes para determinar si todas las amenazas tienen un mismo origen. Asimismo, aseguró que las autoridades nacionales mantienen abiertas sus investigaciones.
Tzitzikostas agregó que la Unión Europea sigue de cerca la situación y conserva comunicación con los países afectados y con la Agencia de Seguridad Aérea del bloque.
Aunque las inspecciones realizadas en las aeronaves no han arrojado resultados positivos sobre la presencia de explosivos, las investigaciones continúan para esclarecer quiénes están detrás de las amenazas y cuáles son sus motivaciones.




