Donald Trump firma orden ejecutiva para endurecer vigilancia financiera sobre inmigrantes indocumentados
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una nueva orden ejecutiva que instruye a agencias gubernamentales y reguladores financieros a reforzar la supervisión sobre cuentas bancarias, préstamos y tarjetas de crédito de inmigrantes que residen en el país sin autorización legal.
Aunque la medida incrementa la presión sobre el sistema financiero, su alcance final fue menos severo de lo previsto debido al intenso cabildeo de la industria bancaria. La disposición quedó establecida como una recomendación de revisión reforzada y no como una obligación legal directa para las instituciones financieras.
La Casa Blanca argumenta "riesgo crediticio" por posibles deportaciones
La administración Trump justificó la medida bajo el argumento de proteger la estabilidad financiera y reducir riesgos de impago.
Según la Casa Blanca, los bancos enfrentan un posible peligro económico al otorgar créditos a personas en situación migratoria irregular, ya que una eventual deportación podría impedir el pago de deudas o compromisos financieros.
La orden ejecutiva señala que el gobierno no permitirá "riesgos para el sistema financiero derivados de la extensión de crédito o servicios financieros a extranjeros inadmisibles y sujetos a deportación".
Sin embargo, actualmente no existen registros públicos que demuestren que los inmigrantes indocumentados representen una amenaza real para la estabilidad bancaria del país, debido a que el sistema financiero estadounidense no recopila de manera generalizada el estatus migratorio de sus clientes.
El uso del ITIN y las dificultades para acceder a créditos
En la práctica, muchas instituciones financieras ya operaban con fuertes restricciones hacia migrantes indocumentados, especialmente en el acceso a hipotecas y créditos de vivienda.
De acuerdo con análisis del Urban Institute:
En Estados Unidos existen apenas entre 5 mil y 6 mil hipotecas activas vinculadas a Números de Identificación Personal del Contribuyente (ITIN). El ITIN es utilizado por trabajadores indocumentados que pagan impuestos, pero no cuentan con número de Seguro Social. Empresas hipotecarias como Fannie Mae y Freddie Mac suelen rechazar solicitudes respaldadas con ITIN, limitando el acceso de esta población a la compra de vivienda.
Tensiones entre el gobierno y la industria bancaria
La orden ejecutiva es resultado de semanas de presión entre el Departamento del Tesoro y las principales corporaciones bancarias del país.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había cuestionado previamente los actuales protocolos de verificación bancaria conocidos como "Conoce a tu cliente" (KYC, por sus siglas en inglés).
Bessent consideró que las reglas deberían ser más estrictas y criticó que algunas instituciones financieras validen identidades sin exigir pruebas de ciudadanía o residencia legal.
Por su parte, bancos y asociaciones financieras presionaron a la Casa Blanca para evitar una obligación formal de recopilar información migratoria de sus clientes, argumentando que eso provocaría altos costos operativos y mayores cargas burocráticas.
Finalmente, la medida fue suavizada y presentada únicamente como una guía de revisión intensificada, lo que analistas consideran una victoria parcial para el sector financiero.
Organizaciones advierten mayor exclusión financiera
Diversos grupos defensores de derechos migrantes alertaron que este tipo de políticas podrían empujar a miles de familias fuera del sistema financiero formal.
Según organizaciones civiles, el endurecimiento de controles podría provocar:
Mayor uso de efectivo. Menor acceso a servicios bancarios. Incremento de vulnerabilidad económica. Dificultades para acceder a vivienda y créditos. Riesgo de explotación financiera informal.
La medida se suma a otras restricciones económicas
La nueva orden ejecutiva forma parte de una serie de acciones impulsadas por la administración Trump para limitar beneficios económicos a ciertos sectores migrantes.
En noviembre pasado, el Departamento del Tesoro reclasificó algunos créditos fiscales reembolsables como "beneficios públicos federales", afectando el acceso a devoluciones de impuestos para distintos grupos migratorios.
Especialistas fiscales señalan que esta decisión impactó particularmente a beneficiarios de Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) y personas con Estatus de Protección Temporal (TPS), pese a que muchos de ellos presentan declaraciones y pagan impuestos regularmente en Estados Unidos.
La nueva política vuelve a colocar el debate migratorio y financiero en el centro de la discusión política estadounidense rumbo al próximo proceso electoral.