La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este miércoles luego de que Teherán advirtiera que cualquier nueva agresión militar estadounidense podría desencadenar un conflicto que iría "más allá de Medio Oriente". La amenaza surgió después de que el presidente Donald Trump revelara que estuvo "a una hora" de ordenar nuevos bombardeos contra territorio iraní.
De acuerdo con información difundida por Reuters y retomada de comunicados oficiales de la Casa Blanca y de la Guardia Revolucionaria iraní, la crisis atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el alto el fuego alcanzado a finales de abril, tras semanas de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Aunque continúan las conversaciones indirectas para intentar contener el conflicto, las negociaciones permanecen prácticamente estancadas. Washington exige límites al programa nuclear y militar iraní, mientras Teherán reclama el levantamiento de sanciones económicas, compensaciones por daños de guerra y la retirada de tropas estadounidenses de la región.
Irán advierte sobre una posible expansión del conflicto
La declaración más contundente provino de la Guardia Revolucionaria iraní, que aseguró que una nueva ofensiva estadounidense tendría consecuencias fuera de Oriente Medio.
"Si se repite la agresión contra Irán, la prometida guerra regional se extenderá más allá de la región esta vez", señaló el organismo militar en un comunicado difundido por medios estatales iraníes.
Hasta ahora, las amenazas de Teherán se habían concentrado en posibles ataques contra bases militares estadounidenses ubicadas en países del golfo Pérsico. Sin embargo, el nuevo mensaje sugiere la posibilidad de acciones contra objetivos más lejanos, aumentando la preocupación internacional por una eventual expansión del conflicto.
Trump revela que estuvo cerca de ordenar otro ataque
Durante declaraciones realizadas el lunes y martes en la Casa Blanca, Donald Trump reconoció que consideró autorizar una nueva campaña de bombardeos contra Irán, aunque finalmente decidió retrasar la medida para dar margen a la diplomacia.
"Estuve a una hora de tomar la decisión de actuar hoy", afirmó el mandatario ante periodistas.
Las palabras de Trump reflejan la presión política que enfrenta su administración. Mientras sectores de seguridad nacional exigen una postura más agresiva contra Irán, el aumento de los precios internacionales del petróleo comienza a generar costos políticos para la Casa Blanca y el Partido Republicano de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Por su parte, el vicepresidente JD Vance sostuvo que Washington aún se encuentra "en una posición bastante buena" para alcanzar un acuerdo diplomático.
El estrecho de Ormuz mantiene en alerta a los mercados
Uno de los principales focos de preocupación continúa siendo el estrecho de Ormuz, una ruta marítima estratégica por donde circula gran parte del petróleo mundial.
Desde febrero, Irán ha restringido significativamente el tránsito marítimo en la zona tras el inicio de la ofensiva encabezada por Estados Unidos e Israel, provocando fuertes alteraciones en el comercio energético internacional y un alza considerable en los precios del crudo.
No obstante, en los últimos días comenzaron a registrarse señales de cierta flexibilización:
Dos petroleros chinos con cerca de 4 millones de barriles cruzaron el estrecho este miércoles.
Corea del Sur confirmó el paso de uno de sus buques petroleros en coordinación con autoridades iraníes.
La firma Lloyd´s List reportó que al menos 54 embarcaciones atravesaron la zona la semana pasada.
Aunque la cifra representa una mejora respecto a semanas anteriores, aún se mantiene lejos de los cerca de 140 barcos diarios que transitaban antes del conflicto.
El petróleo sigue reaccionando a cada amenaza
Las declaraciones cruzadas entre Washington y Teherán continúan impactando directamente en los mercados energéticos internacionales.
Cada amenaza militar o señal de acercamiento diplomático provoca movimientos inmediatos en el precio del petróleo, aumentando la incertidumbre entre inversionistas y gobiernos.
Este miércoles, los futuros del crudo Brent retrocedían alrededor de 1.5%, aunque permanecían cerca de los 110 dólares por barril, un nivel considerablemente superior al registrado antes del inicio de la crisis.
El analista Toshitaka Tazawa, de Fujitomi Securities, explicó que los mercados siguen atentos a cualquier posibilidad de acuerdo.
"Los inversionistas están ansiosos por evaluar si Washington y Teherán pueden realmente encontrar un terreno común y alcanzar un acuerdo de paz".
El alto el fuego sigue vigente, pero la tensión persiste
Aunque el alto el fuego alcanzado a finales de abril entre Irán e Israel se mantiene formalmente vigente, los ataques indirectos y las operaciones militares en la región no han cesado.
En las últimas semanas se han reportado:
Nuevos ataques con drones contra Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Incremento de operaciones de milicias aliadas de Irán en Irak.
Ataques esporádicos contra embarcaciones comerciales.
Nuevas amenazas militares entre Washington y Teherán.
Además, Estados Unidos suspendió recientemente la misión naval "Proyecto Libertad", diseñada para normalizar completamente el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
Los objetivos de la ofensiva contra Irán
Tanto Donald Trump como el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu han defendido la ofensiva militar argumentando que busca:
Frenar el apoyo iraní a milicias regionales.
Debilitar su capacidad de misiles y drones.
Limitar su programa nuclear.
Reducir la influencia militar iraní en Oriente Medio.
Sin embargo, diversos reportes internacionales señalan que Irán todavía conserva una parte importante de su infraestructura militar y de sus reservas de uranio enriquecido.
Tampoco existen señales claras de un cambio político interno en la República Islámica, pese a las protestas y tensiones sociales registradas durante este año.
Una crisis con impacto global
La advertencia iraní de extender la guerra "más allá de la región" encendió las alarmas internacionales debido a que las consecuencias del conflicto ya afectan a la economía y al comercio mundial.
Entre las principales preocupaciones globales destacan:
El aumento en los precios de la gasolina y la energía.
Riesgos para el comercio marítimo internacional.
Posibles ataques contra intereses estadounidenses fuera de Oriente Medio.
Mayor presión económica sobre los mercados globales.
El riesgo de una escalada militar entre potencias regionales y mundiales.
Por ahora, la vía diplomática sigue abierta, pero las declaraciones de ambas partes muestran que el riesgo de una nueva ofensiva militar continúa latente.