En un giro pragmático que busca romper el aislamiento internacional del chavismo, Nicolás Maduro Guerra, conocido como "Nicolasito" e hijo del líder venezolano, declaró este viernes que Venezuela debe avanzar hacia la normalización de relaciones diplomáticas con Estados Unidos. Según el legislador, la instalación de una embajada plenamente operativa en Washington es una prioridad necesaria para garantizar la estabilidad económica y la atención de los millones de venezolanos en el exterior.
Estas declaraciones ocurren en un contexto de extrema fragilidad para el gobierno de Caracas, tras la captura y detención de figuras clave del chavismo por parte de fuerzas estadounidenses en diciembre pasado.
Puntos clave de la propuesta
Maduro Guerra, quien ha servido como uno de los principales puentes de negociación del palacio de Miraflores, enfatizó que la confrontación directa ya no es sostenible:
Diálogo con la administración Trump: "Nicolasito" sugirió que el gobierno venezolano está dispuesto a sentarse con la administración de Donald Trump bajo una agenda de respeto mutuo, buscando el levantamiento progresivo de las sanciones.
Atención Consular: Argumentó que la ausencia de una embajada perjudica directamente a la diáspora venezolana, dificultando trámites legales y protección consular.
Seguridad Energética: La propuesta también coincide con el reciente permiso de Washington para que México suministre petróleo a Cuba, lo que el chavismo interpreta como una ventana de oportunidad para renegociar su propia cuota en el mercado energético global.
Una respuesta a la presión de Washington
Analistas internacionales ven en estas palabras un intento desesperado por aliviar la presión de la Casa Blanca. Mientras Estados Unidos y México preparan una Cumbre de Seguridad en febrero para combatir el crimen transnacional, el hijo de Maduro busca desmarcar al gobierno de Caracas de las acusaciones de "narcoterrorismo" que han justificado las recientes intervenciones estadounidenses.
"Venezuela tiene que estar en el concierto de las naciones. No podemos vivir de espaldas a la realidad geopolítica de nuestro continente", afirmó Maduro Guerra durante una entrevista en la televisión estatal.
Reacciones y obstáculos
La propuesta ha sido recibida con escepticismo en Washington. Fuentes del Departamento de Estado señalaron que cualquier normalización diplomática pasa obligatoriamente por la liberación de presos políticos y la celebración de elecciones con verificación internacional real.
Por su parte, la oposición venezolana en el exilio calificó las declaraciones como una "maniobra de distracción" ante la crisis interna que atraviesa el régimen tras las incautaciones de crudo venezolano por parte de la Marina de los EE.UU. a finales de 2025.