La sentencia fue negociada tras declararse culpable en noviembre, por el crimen cometido en 2019. “El acusado no sólo le quitó la vida a una abuela, sino que también infligió un posible trauma de por vida a sus nietos que fueron testigos de este horrible crimen”, dijo ayer Darcel Clark, fiscal de distrito del condado.
La sentencia incluye 23 años de prisión y cinco más de supervisión posterior a la eventual liberación. También impone órdenes finales de protección para los dos nietos de la víctima que presenciaron el asesinato, teniendo tan sólo 9 y 11 años. “No sólo tuvieron que lidiar con la pérdida de su abuela, sino también con un inmenso trauma después de presenciar hechos tan crueles”, dijo Clark.
Según la fiscalía, la mañana del ataque Mateo estacionó su vehículo cerca de la casa de su esposa en la avenida Ellsworth, vecindario Throgs Neck, y esperó hasta que ella saliera para llevar a sus nietos a la escuela. Luego la arrolló con su auto y también con el de ella, cuando huyó a esconderse.