CIUDAD DE MÉXICO — La influencer Marianne Gonzaga, quien recientemente obtuvo su libertad tras cumplir una sanción por el ataque a Valentina Gilabert, anunció un marcado incremento en sus tarifas por colaboraciones en redes sociales, generando debate entre marcas y usuarios digitales.
En su portafolio actualizado, González presentó paquetes promocionales que ahora oscilan entre los 68 000 y los 137 000 pesos por campaña, dependiendo de los formatos, duración y exclusividad contratada. Uno de los planes más completos —que incluye TikTok, un reel de Instagram, stories, pauta digital y exclusividad de 20 a 30 días— cuesta 120 000 pesos en paquete, o 137 000 pesos si se contratan por separado.
Los precios individuales también reflejan incrementos considerables:
Historia en TikTok: antes $8 000 , ahora $20 000
Video en TikTok: de $24 000 a $30 000
Historia en Instagram: de $8 500 a $17 500
Publicación en Instagram: de $16 000 a $30 000
Reel en Instagram: de $18 000 a $27 000
Reel colaborativo (IG+TikTok): de $30 000 a $60 000
Algunos medios reportan que los aumentos alcanzan hasta un 172.7 % en segmentos como los set de stories, reflejando incrementos aún más pronunciados en ciertas categorías.
Los servicios complementarios también se encuentran más caros:
Uso de imagen digital con pauta mensual: $15 000
Uso de imagen con derechos multimedia: $30 000
Exclusividad de marca por mes: $25 000
El regreso inmediato de Gonzaga a las redes luego de cinco meses en prisión ha sido criticado por algunos usuarios, quienes señalan que está monetizando su notoriedad legal. En respuesta, ella ha enfatizado que su regreso es legítimo y que continuará su vida profesional sin depender de la aprobación pública.
En resumen, el ajuste de tarifas de Marianne Gonzaga demuestra una estrategia clara de monetización en su carrera como creadora de contenido, impulsada por su visibilidad mediática reciente. Su caso destaca el papel que puede tener la controversia como catalizador en el ecosistema digital y de marketing de influencers.