En la madrugada del día de hoy, un gran contingente de migrantes partió desde Tapachula, Chiapas, la "Ciudad Prison" llamada así por lo propios migrantes, hacia el norte del país.
Los migrantes exigieron al Instituto Nacional de Migración visas para poder atravesar nuestro país de manera segura, así como un corredor humanitario para poder llegar hasta el estado de Nuevo León.
El líder de la caravana, un migrante venezolano llamado Jonathan Enrique Ávila, afirmó que los integrantes de la caravana están dispuestos a pagar por la gasolina de los camiones que los lleven hasta el estado del norte, para poder evitar cualquier peligro.
“Nosotros estamos pidiendo a las autoridades mexicanas que nos resguarden en las carreteras, que vayan con nosotros en todo momento porque es una marcha caravana pacífica”, expresó Ávila.
“Lo que necesitamos nosotros es salir de Tapachula, porque todos estamos durmiendo en el suelo debajo del techado del parque, donde hay niños y mujeres enfermas”, comentó.
Los migrantes destacaron que entre sus filas hay 400 mujeres embarazadas y cerca de un millar de menores de edad.