La Fiscalía General de la República (FGR) ha confirmado la apertura de una carpeta de investigación derivado de los señalamientos por narcotráfico emitidos por el gobierno de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y un grupo de nueve personas adicionales.
A través de Ulises Lara López, vocero de la institución, se detalló que el proceso responde a una petición formal de detención con fines de extradición enviada por las autoridades estadounidenses. No obstante, la Fiscalía advirtió que el caso se encuentra en una etapa de revisión técnica y jurídica.
Insuficiencia de pruebas: La FGR señaló que, hasta el momento, la documentación enviada por Washington no cuenta con el sustento probatorio necesario para proceder de manera inmediata.
Soberanía jurídica: La dependencia enfatizó que toda actuación se regirá bajo el marco legal mexicano. Se realizará un análisis exhaustivo para verificar si las acusaciones tienen fundamentos sólidos en territorio nacional.
El factor del fuero: En el caso específico del gobernador Rocha Moya, la Fiscalía recordó que su estatus como servidor público implica protocolos especiales. Para ejecutar cualquier orden de aprehensión, primero se deberá agotar el proceso de declaración de procedencia (desafuero).
"La revisión de la información será minuciosa para determinar si existen elementos legales que permitan actuar contra los señalados, garantizando siempre el debido proceso", puntualizó la institución.
Por ahora, el gobierno federal se mantiene a la espera de que Estados Unidos complemente el expediente, mientras la FGR evalúa si se cumplen los requisitos mínimos para solicitar las órdenes judiciales correspondientes ante un juez.