En los documentos de la Sedena extraídos por el grupo de hackers, Guacamaya, se reveló que la dependencia militar otorgó permisos de portación de armas a expresidentes, gobernadores y jueces por la fuerte violencia que se vive en el país.
El caso más sonado es el del expresidente de México, Felipe Calderón, quien solicitó una arma de fuego en el 2020 debido que ante el decreto de AMLO de eliminar el Estado Mayor Presidencial, el exmandatario ya no podía pagar seguridad privada.
De acuerdo con Sedena, de 2015 a 2021, este tipo de permiso también se concedió a 15 gobernadores, un exgobernador, cuatro senadores, 21 diputados, 15 servidores públicos, 7 jueces, 278 empresarios, periodistas, dos cantantes, entre otras personas, quienes en su mayoría justificaron la necesidad de estar armados debido a los altos niveles de violencia.