José Mourinho volverá a sentarse en el banquillo del Real Madrid... O eso es lo que la prensa española lleva días dando por un hecho, con un nivel de detalle que va mucho más allá del rumor. Según Libertad Digital, el nombre del técnico portugués lleva semanas encima de la mesa y ha ido ganando fuerza hasta convertirse en el gran favorito de Florentino Pérez para liderar el nuevo proyecto blanco.
El proceso, de acuerdo con los reportes, no fue espontáneo. El representante Jorge Mendes fue quien acercó nuevamente el nombre de Mourinho a la directiva madridista, en un momento en que la relación entre el agente y Florentino Pérez, que durante años atravesó momentos de tensión, se había normalizado recientemente.
Ese gesto abrió la puerta. Lo que vino después fue una videollamada. Según reportes de Esdiario, respaldados por el periodista Sergio Valentín, Florentino Pérez y Mourinho sostuvieron una conversación de aproximadamente una hora, con la presencia de Mendes como observador.
José Félix Díaz, director editorial del Diario As, fue más lejos al asegurar que el Benfica, actual equipo de Mourinho, ya se hizo a la idea de que perderá a su entrenador para la próxima temporada, pues tiene una cláusula de salida de apenas tres millones de euros, una cifra muy asumible por el conjunto blanco cuando tenga cerrado el pacto con el entrenador luso.
Los reportes han dejado claro que Mourinho planteó sus condiciones: contrato por dos temporadas, su propio cuerpo técnico —lo que implicaría la salida del preparador físico Antonio Pintus—, y ruedas de prensa únicamente cuando sean estrictamente obligatorias. La respuesta de Florentino habría sido un escueto "ya hablaremos". Según Libertad Digital, el fichaje podría quedar cerrado entre el martes y el miércoles de la semana próxima.
La decisión de Pérez no se explica sin el contexto de una temporada que tomó una ruta directa al barranco desde hace varios meses. El Real Madrid abre este curso con dos años consecutivos sin títulos relevantes (Liga, Copa del Rey y Champions League) y un plantel que ha dejado dudas competitivas y protagonizado escándalos internos: los roces del entrenador Álvaro Arbeloa con el capitán Dani Carvajal, Raúl Asencio y Dani Ceballos, el golpe de Antonio Rüdiger a Álvaro Carreras, y la más reciente pelea entre Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni, cuya tensión escaló hasta estallar en el entrenamiento y terminar con el mediocampista uruguayo requiriendo atención médica. El club le impuso a ambos la multa más severa en la historia del club con medio millón de euros.
Florentino se inclina por Mourinho pese a las recomendaciones contrarias de su círculo cercano. Lo que el presidente ve en el portugués es exactamente lo que el vestuario no tiene: autoridad, experiencia y tolerancia cero al caos. En la lista de candidatos también aparecieron nombres como Jurgen Klopp, Mauricio Pochettino, Didier Deschamps, Lionel Scaloni, pero la figura de Mourinho tomó ventaja por su vínculo directo con Florentino y su conocimiento del club.
El calendario manda en estos momentos de incertidumbre. El Real Madrid considera que tras el Clásico del Camp Nou llegará el momento de rematar la negociación. Si el Barcelona gana este domingo y se proclama campeón de LaLiga, el anuncio podría precipitarse en los primeros días de la semana.
Si el Madrid saca un resultado que retrasa la coronación azulgrana, el club esperaría al final de la temporada para hacer oficial el regreso del hombre que entre 2010 y 2013 ganó una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España. El propio Mourinho ha negado públicamente los contactos con el Real Madrid desde Lisboa. En Chamartín, de momento, nadie responde.