Shohei Ohtani enfrenta problemas físicos en los Dodgers
El manager Dave Roberts asegura que la salud de Ohtani es prioridad, mientras el equipo se prepara para los playoffs.

Shohei Ohtani está empezando a convertirse en una presencia extraña en los Dodgers. Está en el clubhouse, aparece en el dugout, sigue siendo una de las figuras más importantes del equipo, pero cada vez cuesta más encontrarlo en la alineación.
El jugador que firmó un contrato de 700 millones de dólares con Los Ángeles está fuera por sexta ocasión en los últimos siete partidos, mientras el equipo administra una colección de molestias que comienza a preocupar por el momento de la temporada en el que aparecen.
La rodilla izquierda, el bíceps derecho y el cuello forman parte del expediente físico que ha obligado a los Dodgers a reducir la carga de trabajo de Ohtani. El problema es que ya no se trata únicamente de proteger su brazo para que pueda regresar como pitcher. Ahora también están dosificando al bateador que durante buena parte del año fue una de las principales amenazas ofensivas de Los Ángeles.
Ohtani no apareció en la alineación del miércoles frente a los Reds de Cincinnati, pese a que Dave Roberts había anticipado que volvería después de descansar el martes. Era su segundo partido consecutivo fuera y la sexta ausencia en siete encuentros.
Ohtani se perdió cuatro juegos consecutivos desde el jueves. Regresó el lunes y se fue de 4-0, con una base por bolas y dos ponches. Al día siguiente volvió a descansar. El miércoles tampoco apareció.
El buen momento colectivo ha permitido que la situación no se convierta todavía en una crisis. Pero para un equipo construido alrededor de estrellas y con aspiraciones de llegar hasta octubre, la ausencia recurrente de Ohtani abre una pregunta incómoda.
Roberts ha insistido en que la intención es administrar la salud de Ohtani antes de que las molestias se conviertan en un problema mayor. "Vamos a ir preparándolo poco a poco", explicó el manager de los Dodgers al referirse a las conversaciones con el personal médico y de acondicionamiento.
Los Dodgers no necesitan demostrar nada en septiembre si eso significa comprometer la salud de Ohtani antes de los playoffs. Pero el calendario también empieza a reducir el margen de maniobra.
Las molestias físicas de Ohtani se remontan, al menos, a junio. La rodilla izquierda ha sido uno de los principales obstáculos para su actividad como pitcher y el bíceps derecho terminó complicando también su preparación desde el montículo.
Su última aparición como lanzador ocurrió el 3 de julio. Desde entonces, el proyecto de tener nuevamente al japonés como jugador de dos vías ha sufrido una sucesión de interrupciones. Ohtani comenzó un programa de lanzamientos el 8 de agosto, pero su producción ofensiva comenzó a caer justamente durante ese periodo.
Desde que inició ese proceso, batea para .198, producto de 19 imparables en 96 turnos, con un OPS de .689 y 34 ponches. En el año acumula un OPS de .902 y 30 cuadrangulares. Sigue siendo una producción extraordinaria, pero el descenso reciente y las ausencias han cambiado la conversación.
Ya no se trata solamente de cuándo volverá a lanzar. Ahora la pregunta es cuándo volverá a sentirse realmente bien para batear todos los días. Y los propios Dodgers parecen haber aceptado que la respuesta no será inmediata.
El jugador de los 700 millones de dólares no ha desaparecido de los Dodgers. Pero empieza a desaparecer de sus alineaciones. Y a unas semanas de los playoffs, esa ausencia pesa mucho más que cualquier cifra escrita en un contrato.




