Se le cierra la camioneta con su bebé adentro
Viviana "N" dejó a su hijo de un año en la camioneta mientras recogía a su hija; la unidad se cerró y comenzó una angustiante espera.

MONCLOVA, COAH.- Momentos de angustia vivió una madre de familia luego de que la camioneta en la que dejó a su hijo de un año se cerrara accidentalmente, mientras ella acudía por su pequeña hija a la escuela.
Los hechos ocurrieron la tarde de este martes, sobre la calle Guanajuato, cerca de la entrada trasera de la escuela Chamizal, ubicada en la colonia Los Pinos, justo durante la salida de los estudiantes.
Viviana 'N', de 33 años, llegó al plantel a bordo de una camioneta KIA blanca, acompañada de su pequeño de un año. Para poder acudir rápidamente por su hija, dejó estacionada la unidad cerca de la entrada trasera de la escuela, con el menor en el interior y el aire acondicionado encendido.
Sin embargo, al cerrar la camioneta, las puertas quedaron aseguradas y la madre ya no pudo abrirlas para sacar a su hijo.
La situación rápidamente generó preocupación entre los padres de familia que se encontraban en el lugar, quienes se acercaron para ayudarla y solicitaron la presencia de las autoridades.
Elementos de Control de Accidentes, entre ellos los oficiales Jorge Hernández y Ernesto de la Fuente, acudieron inicialmente tras recibir el reporte de un supuesto percance en el que un menor se encontraba lesionado.
Al llegar, descubrieron que la emergencia era otra: el pequeño permanecía dentro de la camioneta y lloraba, asustado al ver a varias personas rodeando la unidad.
Personal de Protección Civil recomendó a la madre romper uno de los cristales para sacar al menor, pero ella decidió esperar otra alternativa y solicitó la ayuda de un cerrajero.
Incluso uno de los padres de familia intentó abrir la puerta por la fuerza, aunque no consiguió hacerlo.
Mientras tanto, paramédicos de Cruz Roja Mexicana permanecieron en el sitio, atentos por si el niño requería valoración médica.
Los oficiales Hernández y de la Fuente hicieron lo posible para tranquilizar al pequeño desde el exterior. Comenzaron a hablarle y jugar con él, hasta conseguir que poco a poco dejara de llorar y se sintiera más tranquilo.
Después de varios minutos, finalmente llegó un cerrajero, quien logró abrir la camioneta.
La madre pudo entonces reencontrarse con su pequeño, poniendo fin a los momentos de tensión que se habían vivido frente al plantel educativo.
Elementos de Protección Civil y Bomberos señalaron que no fue necesario romper el cristal, debido a que la camioneta permanecía encendida y con el aire acondicionado funcionando, por lo que las condiciones al interior eran distintas a las que se presentarían si la unidad hubiera quedado apagada.
El incidente terminó sin consecuencias para el menor y dejó para la familia una experiencia que difícilmente olvidará: durante las prisas de la salida escolar, hasta una puerta que se cierra accidentalmente puede convertir unos cuantos minutos en una eternidad para una madre.




