CIUDAD DE MÉXICO — El asteroide 99942 Apophis, conocido popularmente como el "Dios del Caos", pasará a una distancia excepcionalmente cercana a la Tierra el 13 de abril de 2029. Según los últimos datos de la NASA y agencias espaciales internacionales, el cuerpo celeste de aproximadamente 340 metros de diámetro —un tamaño comparable a la Torre Eiffel— se situará a unos 32,000 kilómetros de la superficie terrestre.
Esta distancia es lo suficientemente cercana como para que el objeto sea visible a simple vista en partes de Europa, África y Asia. A pesar de su nombre intimidante, los científicos han descartado cualquier riesgo de colisión con nuestro planeta durante este siglo, tras realizar cálculos de trayectoria detallados.
Trayectoria y monitoreo del asteroide Dios del Caos
El paso del asteroide Dios del Caos representa una oportunidad científica sin precedentes. Según los informes técnicos, será la primera vez en la historia moderna que un objeto de este tamaño pase tan cerca de la Tierra.
La gravedad de nuestro planeta podría alterar la rotación del asteroide y provocar "terremotos" en su superficie. Los expertos indican que este evento permitirá estudiar de cerca la composición y estructura de los asteroides potencialmente peligrosos para mejorar las estrategias de defensa planetaria.
Un tamaño similar a la Torre Eiffel en el espacio
Con unas dimensiones estimadas en 340 metros, el asteroide Dios del Caos supera en altura a muchos de los rascacielos más grandes del mundo. Su composición rocosa y su velocidad lo convierten en un objeto de interés prioritario para la misión OSIRIS-APEX de la NASA.
Dicha misión, anteriormente conocida como OSIRIS-REx, ha sido redirigida para encontrarse con Apophis poco después de su máximo acercamiento a la Tierra. El objetivo es observar cómo la interacción gravitatoria con nuestro planeta afecta la órbita y la superficie del asteroide.
Impacto nulo y seguridad planetaria
Aunque inicialmente su descubrimiento en 2004 generó preocupación sobre un posible impacto en 2029 o 2036, análisis posteriores de la Red Internacional de Alerta de Asteroides confirmaron que la trayectoria es segura.
"No hay riesgo de que Apophis choque con la Tierra en al menos 100 años", reiteran los especialistas en defensa planetaria. El evento de 2029 se considera ahora estrictamente un fenómeno astronómico y una oportunidad de aprendizaje, más que una amenaza real para la infraestructura global o la vida humana.