CIUDAD ACUÑA, COAH.- Lo que inició como una marcha pacífica para exigir conocer el paradero de un niño de 6 años, presuntamente víctima de abuso sexual, terminó en una de las jornadas de mayor presión social recientes en Ciudad Acuña: avenidas cerradas, tráileres bloqueando libramientos, más de cinco horas de caos vial y una multitud volcada a las calles hasta lograr que el menor fuera entregado de manera provisional a su abuela paterna.
La protesta estalló desde temprana hora frente a las oficinas de PRONNIF, donde el padre del niño, acompañado de familiares, denunció públicamente que llevaba más de tres días sin saber dónde se encontraba su hijo, en medio de la investigación abierta por la Fiscalía.
"Yo solo quiero que me den a mi hijo; si quieren pueden tardarse lo que quieran para hacer justicia, pero llevo más de tres o cuatro días sin saber de mi hijo", reclamó al iniciar la movilización, rodeado de ciudadanos que acudieron a respaldarlo.
La exigencia se centró desde el primer momento en el resguardo del menor. El padre aseguró que en varias ocasiones autoridades le informaron que el niño le sería entregado, pero esto no se concretó, aumentando la incertidumbre familiar.
"Es como si estuviera perdido porque no sé nada de él. Si me lo dan, jamás volverán a saber de mí; es todo lo que necesito, que me entreguen a mi hijo", expresó entre consignas y pancartas.
La movilización fue creciendo minuto a minuto. Tras no obtener respuesta inmediata en PRONNIF, el contingente avanzó hacia la Fiscalía General del Estado, donde la presión ciudadana subió de tono con gritos de "¡Los niños no se tocan!" y exigencias directas para esclarecer el caso.
Después, la protesta se trasladó al bulevar Gobierno de Unidad, donde traileros, automovilistas y ciudadanos cerraron algunas de las vialidades más transitadas de la ciudad, provocando una severa parálisis vial en zonas comerciales y libramientos estratégicos.
En caravana, los inconformes bloquearon otros puntos clave, mientras decenas de personas se sumaban con agua, alimentos y respaldo logístico. La solidaridad ciudadana convirtió la protesta en un movimiento masivo que mantuvo a Acuña bajo tensión durante más de cinco horas.
La presión escaló al punto de que los manifestantes amenazaban con trasladarse al Puente Internacional para continuar los bloqueos, lo que habría complicado aún más la movilidad fronteriza y el flujo comercial.
Sin embargo, tras aproximadamente una hora de nuevas negociaciones, autoridades notificaron al padre que el menor finalmente sería entregado, lo que provocó que abandonara la manifestación para reencontrarse con su hijo.
Posteriormente, se confirmó que, tras un acuerdo entre ambas partes y una reunión con el delegado correspondiente, se determinó que la abuela paterna quedará provisionalmente a cargo del niño, mientras este viernes iniciará el proceso formal en el juzgado para definir de manera legal con quién permanecerá la custodia.
El anuncio desató una reacción inmediata entre la multitud, que respondió con aplausos, gritos de "¡Sí se pudo!" y "¡Acuña unido, jamás será vencido!", reconociendo que la presión ciudadana fue determinante para alcanzar una respuesta institucional.
La jornada dejó además fuertes cuestionamientos por la ausencia de una postura pública inmediata del alcalde Emilio de Hoyos, cuya falta de interlocución incrementó la molestia en uno de los episodios más delicados que ha vivido recientemente la ciudad.
Durante toda la tarde, la consigna "¡Los niños no se tocan!" retumbó entre cláxones, pancartas y bocinas, en una movilización que no solo paralizó vialidades, sino que evidenció la exigencia colectiva de justicia, transparencia y protección absoluta para el menor en medio de un caso que mantiene consternada a la comunidad acuñense.