FRONTERA, COAHUILA.- Mientras el precio de los insumos sigue aumentando, decenas de productores caprinos del municipio enfrentan una realidad cada vez más complicada: vender la leche de cabra prácticamente a precio de regalo.
Actualmente, quienes se dedican a la crianza de cabras reciben apenas nueve pesos por litro de leche por parte de empresas y personas que posteriormente elaboran quesos y otros derivados, una cantidad que ni siquiera alcanza para cubrir el costo de alimentación de los animales.
"La mayoría le vende a fabricantes de queso a nueve pesos el litro de leche de cabra. Es un robo. Nueve litros apenas representan alrededor de 80 pesos y ni siquiera alcanza para el alimento de los animales", expresó el director de Fomento Agropecuario, Ricardo Rodríguez.
La situación afecta a productores de diversos ejidos. En Pozuelos de Arriba existen tres productores; en Pozuelos de Abajo, cinco; en Fresnillo alrededor de diez con un promedio de 30 cabezas cada uno; y en Villa Frontera seis más con hatos de entre 20 y 30 animales. En total, el municipio cuenta con cerca de mil 500 cabezas de ganado caprino.
El problema es que los gastos continúan acumulándose. Una paca de forraje cuesta alrededor de 120 pesos y un bulto de alimento especializado para cabras alcanza los 300 pesos, por lo que muchos productores apenas logran recuperar una parte de lo invertido.
Ante este panorama, las autoridades buscan brindar una alternativa que permita a las familias obtener mayores ganancias sin depender de intermediarios.
Por ello, el próximo 19 de junio se realizará el Curso-Taller para el Manejo y Transformación de Leche de Cabra, que será impartido por especialistas de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, Campus Laguna, en coordinación con la Secretaría de Agricultura y el Cáder Número Uno de Monclova.
El curso se desarrollará a partir de las 9:00 de la mañana en el salón ejidal de La Cruz y Colón, donde se espera la participación de aproximadamente 30 personas.
"La idea es que los productores, sus esposas, hijos o familiares aprendan a transformar la leche de cabra en quesos frescos, dulces y otros productos para darle valor agregado y obtener una mayor ganancia, en lugar de vender la materia prima a un precio tan bajo", explicó Rodríguez.
La apuesta es sencilla pero significativa: que las familias de los productores dejen de vender únicamente la leche y comiencen a comercializar productos terminados, obteniendo mejores ingresos por el trabajo que realizan diariamente en el campo.
