SALTILLO, COAHUILA.- La recuperación del sacerdote Felipe Martínez Flores, tras sufrir severas lesiones en un accidente carretero ocurrido en mayo de 2025, podría convertirse en un elemento clave dentro de la causa de beatificación de monseñor Jesús María Echavarría y Aguirre, tercer obispo de la Diócesis de Saltillo.
De acuerdo con el propio religioso, su estado de salud después del percance era extremadamente crítico. Los especialistas que lo atendieron advirtieron sobre múltiples complicaciones, entre ellas coágulos en distintas partes del cuerpo, fracturas de consideración e incluso un infarto pulmonar, circunstancias que hacían incierto su pronóstico.
El accidente se registró en la carretera estatal que conduce a San Antonio de las Alazanas y dejó como saldo la muerte de dos personas, incluida la madre del sacerdote. A pesar de la gravedad de las lesiones, Martínez Flores logró recuperarse y actualmente considera que su supervivencia fue resultado de la intervención divina.
Durante su convalecencia, explicó, recibió el acompañamiento cercano del obispo de Saltillo, monseñor Hilario González García, quien convocó a la comunidad diocesana a unirse en oración por la intercesión de monseñor Echavarría.
Como parte del proceso eclesiástico, médicos especialistas y personal del hospital donde fue atendido elaboran informes y testimonios que describen tanto la condición en la que ingresó como la evolución que presentó durante su recuperación. Esta documentación será enviada a la Santa Sede para su análisis.
El sacerdote señaló que cardiólogos, traumatólogos y colaboradores del centro médico.