Frontera: Familias cumplen promesas a San Judas Tadeo por salud de sus hijos
Las familias de Tiago Alexandro y Madison López agradecieron a San Judas Tadeo por la recuperación de sus pequeños.

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Vestidos con túnicas verdes y blancas, pequeños atuendos y la imagen de San Judas Tadeo como símbolo de fe, bebés de apenas cuatro y 10 meses de edad llegaron a la capilla del ejido 8 de Enero, donde sus familias agradecieron al santo por la recuperación de su salud.
Entre los asistentes estuvieron familiares de Tiago Alexandro, de 10 meses, originarios de la colonia Aviación de Frontera, quienes acudieron para cumplir una manda luego de las complicaciones que enfrentó el pequeño desde antes de nacer. Su abuela relató que durante el embarazo hubo dificultades y que, al nacer, al bebé le detectaron niveles elevados de bilirrubina, por lo que permaneció hospitalizado. Ante la preocupación por su estado de salud, la familia hizo una petición a San Judas Tadeo y prometió regresar para agradecer si el niño se recuperaba. "Gracias a Dios y a Juditas, que está bien mi niño", expresó la mujer, quien señaló que, a sus 10 meses, el pequeño se encuentra sano y que esta es la tercera ocasión consecutiva en que la familia acude a la celebración.

Aunque la madre del bebé se encontraba trabajando, su abuela decidió llevarlo a la capilla para cumplir la promesa y agradecer por su recuperación. También manifestó su deseo de continuar con la tradición familiar en los próximos años. La fe y el agradecimiento también movilizaron a Olga López y su familia, procedentes de San Buenaventura, quienes llegaron caminando hasta el ejido 8 de Enero con la pequeña Madison, de cuatro meses. López explicó que la bebé estuvo enferma y recibió atención médica en el Seguro Social. Ante la preocupación por su estado, sus familiares pidieron la intercesión de San Judas Tadeo y se comprometieron a cumplir la manda si la niña mejoraba. "Fue una petición que nosotros le hicimos y nos cumplió; a nosotros nos tocó cumplirle a él", comentó.
Para ambas familias, acudir a la capilla no representa únicamente una tradición religiosa, sino una manera de expresar su gratitud después de vivir momentos de incertidumbre por la salud de sus pequeños. Así, entre misas, danzas de matachines y largas caminatas, los padres y abuelos encontraron en la celebración de San Judas Tadeo un espacio para agradecer por la recuperación de sus hijos y mantener vivas las promesas hechas durante los momentos más difíciles.




