Frontera: Juana Pérez dedica su vida al rescate de gatos
A pesar de vivir en silla de ruedas y en casas de renta, Juana continúa su labor de rescate de felinos.

Resumen
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FRONTERA, Coah.- El amor por los animales llevó a Juana Pérez Gómez, vecina de la colonia Borja, a dedicar parte de su vida al rescate de gatos en situación de abandono, una labor que comenzó durante la pandemia de covid-19 y que mantiene pese a las limitaciones económicas y de vivienda.
Desde su hogar, ubicado en la privada Gabriel Calzada de la colonia Borja, recuerda que todo comenzó cuando una gata de pelo largo llegó a la calle y tuvo tres crías. Al no aparecer el dueño, decidió resguardar a los pequeños felinos y hacerse cargo de ellos.
La experiencia también estuvo marcada por la pérdida. Uno de los gatitos murió tras ser atacado por un perro y, tiempo después, otra de sus mascotas desapareció en circunstancias que no pudo esclarecer. Desde entonces, procuró mantener a sus animales dentro de casa para evitar que corrieran peligro.
Con el paso del tiempo aprendió sobre la importancia de la esterilización y comenzó a buscar hogares para los gatos que encontraba en la calle. Acompañada por su esposo, quien la apoya en esta labor, recogía a los animales para alimentarlos, atenderlos y encontrarles una familia.
Juana vive en silla de ruedas y enfrenta otra dificultad: habitar en casas de renta donde no siempre permiten mascotas. Esta situación la ha obligado a limitar el número de animales que puede recibir, aunque asegura que no puede ignorar a un gato pequeño cuando lo encuentra en peligro.
Entre los felinos que ha rescatado se encuentran Amparito y Coco, además de otros a los que ha brindado refugio temporal. Uno de los casos que más recuerda es el de una gatita que encontró debajo de una camioneta, cerca del hospital Amparo Pape de Benavides. El animal tenía problemas en los ojos y lloraba; decidió llevárselo, comprarle medicamento y atenderlo. Lo llamó Amparo, en referencia al lugar donde lo encontró.
Aunque ha logrado dar algunos gatos en adopción, reconoce que no todos consiguen una familia. Cuando las personas interesadas buscan únicamente animales pequeños o de determinado color, prefiere no entregarlos si considera que no recibirán los cuidados necesarios.
Para ella, uno de los principales problemas es la falta de responsabilidad de quienes adquieren mascotas sin comprender que requieren atención durante toda su vida. Lamenta que algunos animales sean aceptados cuando son pequeños y después abandonados al crecer.
También ha presenciado casos de maltrato por parte de menores de edad, situaciones que atribuye a la falta de orientación en casa. Considera que enseñar a niñas y niños a respetar a los animales es fundamental para evitar que reproduzcan conductas violentas.
Su preocupación va más allá de los gatos que tiene bajo su cuidado. Debido a su condición de salud, teme qué ocurriría con ellos si algún día ya no pudiera atenderlos, especialmente porque las asociaciones protectoras enfrentan una alta demanda de espacios para recibir animales.
Por ello, hace un llamado a la ciudadanía a brindar ayuda temporal a los gatos y perros que encuentren en la calle, mientras se consigue una familia responsable que pueda adoptarlos.
Asimismo, recomendó aprovechar los servicios del vagón de Protección Animal de la Presidencia Municipal de Frontera, que recorre distintas colonias para acercar atención a las mascotas. Invitó a las familias a llevar a sus animales para recibir los servicios disponibles, incluida la esterilización.
Juana considera que proteger a los animales es una responsabilidad compartida y que no se les debe tratar como juguetes ni abandonarlos cuando dejan de ser pequeños. Para ella, los gatos y los perros sienten, sufren y necesitan cuidados, aunque no puedan expresar con palabras lo que les ocurre.




