FRONTERA, COAHUILA.- Luego del ataque del perro "Pilo" a la niña Greicy en ciudad Frontera, el experto en educación canina de la región, Ricardo Fermines, aseguró que el animal no es agresivo, sino reactivo, lo que —afirmó— marca una diferencia importante en su comportamiento.
Explicó que, de haber sido un perro agresivo, la situación habría tenido consecuencias mayores y no habrían podido retirarlo con facilidad de encima de la menor. "Un perro agresivo es el que pasas por la calle y sale a agredirte, no importa si es humano u otra especie. Muchas veces actúan por frustración, miedo o aislamiento y lo que quieren es causarte daño. En cambio, el reactivo puede ser un perro que no hace nada, pero hay situaciones que detonan esa reacción, como movimientos bruscos, tocar sus cosas o ciertas partes de su cuerpo", detalló.
Fermines indicó que un perro reactivo generalmente advierte antes de atacar, ya sea gruñendo o enseñando los dientes. Señaló que, en el video que circula sobre el caso, se observa que la agresión ocurre después de que la menor le toca la cara al animal. Agregó que, al tratarse de un ejemplar de raza pastor belga —conocida por su temperamento dominante y alto nivel de energía—, es común que no tolere ciertas acciones que perciba como invasivas.
"Si hubiera sido un perro agresivo, no habría respetado a la mamá cuando salió a rescatar a la niña. Un perro verdaderamente agresivo no distingue", puntualizó.
El especialista subrayó la importancia de la educación tanto del animal como de los integrantes de la familia, así como la supervisión constante de menores cuando conviven con perros, especialmente de razas de trabajo o con carácter dominante.