La Coordinación de Protección Animal de Frontera tiene detectados tres criaderos de perros, dos de ellos pertenecientes a una misma persona, pero actualmente no puede obligar a sus propietarios a regular esta actividad debido a que el municipio aún carece de un reglamento actualizado en la materia. La titular de la dependencia, Tuilzie Ibarra Vázquez, explicó que la urgencia de contar con una nueva normativa quedó evidenciada tras el rescate de un bulldog de edad avanzada con cáncer, el cual presuntamente fue utilizado durante años para la reproducción. "El hecho de que un perro sea de raza no significa que no vaya a ser abandonado o maltratado", señaló la funcionaria al insistir en la necesidad de frenar la reproducción indiscriminada de mascotas.
Indicó que, mientras no exista un reglamento municipal, el departamento únicamente puede apoyarse en la legislación estatal, la cual establece que una perra de raza solo puede tener una camada. Sin embargo, reconoció que no cuentan con las herramientas legales para exigir el registro de criaderos o supervisar de manera obligatoria las condiciones en las que operan.

Explicó que, una vez aprobado el reglamento, se buscará que quienes se dedican a la crianza de perros se registren ante la autoridad municipal para permitir inspecciones, verificar el número de hembras y machos destinados a la reproducción y garantizar posteriormente su esterilización. Las razas que con mayor frecuencia se reproducen en estos criaderos son bulldog y pitbull, mientras que un criadero de pastor alemán, ubicado en el sector La Sierrita, ya dejó de operar tras un acuerdo con Protección Animal.
Como parte de ese seguimiento, la dependencia esterilizó a la hembra reproductora y el macho fue entregado en adopción a un rancho. Actualmente únicamente permanecen tres cachorros, cuya permanencia es supervisada para evitar que la reproducción vuelva a realizarse.
Ibarra Vázquez destacó que la alcaldesa Sara Irma Pérez Cantú ha respaldado las acciones en favor del bienestar animal desde el inicio de la administración; no obstante, reiteró que un reglamento actualizado permitirá fortalecer la aplicación de las leyes de protección a los seres sintientes. Recordó además que en Frontera ya se han registrado casos relevantes de maltrato animal, como el de "Pinto", en el que se logró una reparación del daño y una orden de aprehensión contra el responsable, lo que refleja la necesidad de actualizar la normativa municipal.