Periodico la voz
Coahuila

Viviendo de la basura

Por Adriana Cruz - 21 diciembre, 2017

SAN BUENAVENTURA, COAH.- Han generado empleos entre familias de escasos recursos, algunos comen o llevan a familias humildes para que se alimenten, la merma de los mercados es el sustento de Manuela González y Ruperto Cahuish Pood.

Hace veinte años comenzaron con este trabajo, recoger la merma de los mercados y tiendas de autoservicio, cajas de tomate, cebolla, lechugas, repollos, frutas, hierbas de olor como el cilantro, etc., además de cajas de cartón y plástico que una vez ordenadas y fajadas se venden obteniendo algo de dinero.

También lee: Viviendo de la basura

Manuela comenta que desde siempre la gente sobre todo los productores de ganado como cabras, vacas, gallinas guajolotes etc., buscan las verduras y frutas “pasadas” o echadas a perder comprándolas a precios bajos, es algo que nunca termina porque constantemente las tiendas las desechan.

Todos los días el esposo de Manuela de 75 años de edad acude a los mercados, ya los tiene identificados para recoger la merma y se la lleva a su casa.

Comenta la mujer que dada la crisis que priva en todos lados hay personas que acuden en busca de fruta o verdura barata y de hecho la consiguen a buen precio o casi regalada.

La gente busca entre las cajas de tomate el que esté bueno, lo mismo que la fruta aún comible y se la lleva, es algo que hoy se ve normal en comparación con años anteriores cuando este trabajo no era bien visto incluso hasta rechazado.

En cuanto a la venta de materiales reciclados comentó que todos los productos se los entregan en cajas bien sea de plástico o cartón, ambas son vendidas por kilo en las plantas recicladoras incrementando los ingresos.

Ubicada en la colonia Amalia Solórzano, la casa de Manuela es de constante actividad, a cada rato acuden personas en busca de frutas o verduras aún en buen estado, aunque sea un pedazo que se aproveche pues si son calificadas como merma significa que son desechadas, pese a ello hay quien les saca provecho, es el resultado de la economía que se vive en todos lados, de la crisis por la que atraviesa la sociedad en general que de alguna manera busca qué llevar a la mesa, poco es peor que nada.

Comenta Manuela.

Dice que hay familias que se dedican a cuidar animales en los cerros, pero saben que ahí en casa de Manuela hay alimentos que se pueden consumir y van a llevarse algunos a precios muy bajos.

Yo los dejo que busquen en las cajas, a algunas personas les da vergüenza hacerlo pero puede más el hambre y la venta que hacemos no es para ganarnos mucho, es más que nada para ayudarlos”, dice.

Venden la merma.

Manuela comenta que desde siempre la gente sobre todo los productores de ganado como cabras, vacas, gallinas guajolotes etc., buscan las verduras y frutas “pasadas” o echadas a perder comprándolas a precios bajos, es algo que nunca termina porque constantemente las tiendas las desechan.

Todos los días el esposo de Manuela de 75 años de edad acude a los mercados, ya los tiene identificados para recoger la merma y se la lleva a su casa.