Al iniciar este miércoles el período de la cuaresma con ello inicio también la venta de comida típica para esta temporada… sin embargo, actualmente los comerciantes se ven afectados fuertemente por las bajas ventas y la competencia que están perdiendo de manera muy dura en contra de los centros comerciales.
Manuel Velázquez Velázquez, comerciante desde hace décadas en la zona centro, dijo que en los últimos años las ventas han decaído drásticamente; aún más con la llegada de la pandemia, y espera que esté 2022 “se recomponga un poco la situación”.
“Tengo más de 40 años vendiendo aquí en la zona centro y en los últimos años es cuando más mal nos ha ido, esperemos que este año ya se recomponga y que la gente comience a venir en estos días, pero la verdad está muy difícil; pues la competencia con los centros comerciales nos tiene prácticamente al borde de desaparecer”.
Explicó que dentro de los productos de temporada se encuentran los nopales, los chicales y algunos otros como las tiras de calabaza, para hacer también dulces en esta temporada, al igual que el complemento de las verduras para las comidas de cuaresma.
Dentro de los precios que manejan don Manuel las bolsitas de nopalitos, ya cortados, se venden en 20 pesos, el resto de las bolsitas con verduras como calabaza, elote y acelgas tienen un precio similar entre los 30 y los 40 pesos; dependiendo del producto.
La peor de las situaciones a las que se ha enfrentado dijo han sido los últimos dos años, dónde las bajas ventas los mantienen a línea, sin percibir prácticamente un ingreso formal, sino que los pocos ingresos se hacen rendir hasta el último centavo.
“Esperemos que ya partir de este miércoles venga la gente a comprar sus productos de cuaresma aunque la realidad es que estamos perdiendo esta competencia con los centros comerciales, actualmente ya hay muchos y nosotros estamos desapareciendo; ya que anteriormente hace muchos años inclusive se llegaban a cerrar las calles por la cantidad de personas que venían a comprar a este tipo de puestos”, recalcó don Manuel.
Finalmente mencionó que se tienen que vender lo más posible, puesto que el producto que no se comercia se debe tirar; y eso también representa otra pérdida extra para las inversiones qué hacen en este tipo de comercios ambulantes.