MONCLOVA, COAH.– En medio de la incertidumbre que aún enfrentan los extrabajadores de Altos Hornos de México (AHMSA), la Iglesia Católica en Monclova alzó la voz para enviar un mensaje de cercanía, fe y esperanza, particularmente para quienes han resentido los efectos económicos y sociales del cierre prolongado de la siderúrgica.
El párroco de la iglesia Santiago Apóstol, Néstor Martínez, expresó su solidaridad con las familias afectadas y reconoció el esfuerzo de generaciones de trabajadores que entregaron gran parte de su vida laboral a la empresa, sin haber recibido aún una respuesta clara y justa a su situación.
El sacerdote destacó que el desgaste no solo ha sido económico, sino también emocional, pues muchas familias han tenido que enfrentar deudas, carencias y una constante falta de certidumbre. Ante este panorama, llamó a no permitir que el desánimo y la desesperación se apoderen de la comunidad.
Señaló que, con la aprobación del proceso de subasta de AHMSA, se abre una posibilidad real para que el conflicto avance hacia una solución, por lo que pidió mantener la calma y la esperanza mientras se concretan los pasos necesarios.
Martínez subrayó la importancia de preservar la vida, la unidad familiar y el apoyo mutuo, especialmente al iniciar el 2026, año que calificó como una nueva oportunidad para reconstruir caminos y recuperar la estabilidad económica mediante nuevas alternativas de empleo.
Asimismo, reiteró que la Iglesia continuará acompañando espiritualmente a quienes atraviesan esta crisis, no solo con mensajes de fe, sino con cercanía y orientación en los momentos más difíciles.
En un contexto marcado por la exigencia de justicia social y soluciones estructurales para Monclova y la Región Centro, el mensaje del sacerdote se suma como un llamado a no rendirse y a sostener la esperanza colectiva, aun cuando las respuestas definitivas siguen pendientes.