MONCLOVA, COAH. – Ante la creciente ola de rumores y las recientes manifestaciones de trabajadores al exterior del Juzgado Cuarto de Distrito, el Síndico de la quiebra de Altos Hornos de México, Víctor Manuel Aguilera, rompió el silencio sobre su situación personal y financiera dentro del proceso, lanzando una aclaración contundente: no percibe un sueldo por parte de la empresa.
La declaración surge como respuesta directa a las exigencias de algunos grupos de obreros, quienes en días pasados solicitaron que se le suspendieran sus ingresos económicos, en solidaridad con la falta de pagos que ellos mismos enfrentan desde hace meses.
Con total apertura, Aguilera desmintió las versiones que circulan en las calles de Monclova sobre supuestos cobros millonarios mensuales. "Primero, yo no tengo salario. A mí no me paga Altos Hornos. Quiero que ese punto quede claro, porque la gente imagina que estoy cobrando millones de pesos al mes, y la realidad no es así", afirmó tajante el Síndico.
Víctor Manuel Aguilera explicó que, para su sustento personal y el de su equipo, cuenta con fuentes de ingresos externas derivadas de otros asuntos legales y despachos que maneja de forma independiente. "No dependo de Altos Hornos", reiteró, dejando claro que su labor actual en la siderúrgica no le está generando flujo de efectivo inmediato.
El esquema bajo el cual opera un Síndico en un concurso mercantil de esta magnitud es por honorarios condicionados al éxito del proceso. Aguilera detalló que su remuneración se concretará únicamente en el momento en que se consume la venta de los activos. "Me pagaré en algún momento cuando se venda; del dinero que se obtenga de la venta, yo voy a cobrar un honorario", explicó. Esto significa que el Síndico tiene el mismo interés que los trabajadores en que la subasta sea exitosa y rápida, ya que su propio pago está "congelado" hasta que ingresen los recursos de los inversionistas.
Aguilera lamentó que en medio de la desesperación lógica que viven las familias, surjan voces que desinformen a la base trabajadora. Aseguró que pedir su remoción o castigo económico no acelera el proceso, sino que, por el contrario, podría retrasarlo meses mientras un nuevo síndico retoma el complejo hilo legal del caso.
"A mí me pueden remover hoy si quieren y no tengo ningún problema, pero ¿qué ventaja les daría eso? Al que llegue le tomaría meses entender lo que estamos haciendo", concluyó.
Con esta aclaración, Víctor Manuel Aguilera busca cerrar el capítulo de las especulaciones sobre su beneficio personal, intentando que la atención se mantenga en el objetivo principal: concretar la subasta la primera semana de marzo para que, por fin, comience a fluir el dinero para los trabajadores y la reactivación económica de Monclova.