La burocracia de la Comisión Federal de Electricidad mantiene detenido el avance para reducir los costos de operación de la planta tratadora de aguas negras, al no concretarse la autorización para desincorporarla de AHMSA y regularizar el servicio de energía eléctrica, situación que obliga a seguir operando con diésel.
El gerente SIMAS, Eduardo Campos, informó que a pesar de las gestiones realizadas por la Comisión Estatal de Aguas y Saneamiento (CEAS), el trámite continúa sin respuesta desde oficinas centrales en la Ciudad de México.
Mencionó que mientras no exista una resolución por parte de la CFE, la planta continuará funcionando apenas al 30 por ciento de su capacidad y bajo un esquema de operación más costoso.
Explicó que SIMAS destina alrededor de 2.5 millones de pesos mensuales para mantener en funcionamiento la planta, entre combustible, nómina, mantenimiento y productos químicos, en donde únicamente el gasto en diésel representa cerca de 1.5 mdp al mes.
Campos Villarreal lamentó que la lentitud administrativa continúe retrasando un proyecto prioritario para disminuir los costos y mejorar la operación del sistema de saneamiento en la ciudad.
Campos Villarreal indicó que una vez que la planta opere con energía eléctrica, el gasto operativo podría disminuir considerablemente, debido a que ya no se realizarían procesos de bombeo hacia instalaciones industriales de AHMSA.