De acuerdo con las recientes investigaciones y la información de inteligencia recabada por la delegación regional de la Fiscalía, se ha identificado que los narcóticos distribuidos en municipios como Monclova, Castaños y Frontera no son producidos localmente, sino que provienen de la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Las autoridades señalan que el flujo de sustancias ilícitas hacia esta zona de Coahuila es facilitado por la compleja red de brechas y puntos de paso que conectan a ambas entidades federativas.
A pesar de que los decomisos actuales no representan cantidades masivas que sugieran una situación de alerta catastrófica, el traslado de estas sustancias a través de rutas rurales y caminos secundarios permite que distribuidores locales se abastezcan de marihuana y cristal. El uso de estas vías alternas dificulta la detección inmediata, permitiendo el ingreso de dosis menores que son comercializadas en puntos de venta estratégicos dentro de la comunidad.
Ante este panorama, el delegado de la fiscalía en la región centro Everardo Lazo Chapa ha intensificado sus operativos de proximidad y prevención, logrando la ejecución de 16 cateos en apenas dos semanas. Estas acciones no solo han derivado en la detención de personas dedicadas a la venta de droga, sino también en el aseguramiento de objetos de procedencia ilícita, lo que confirma una correlación entre el narcomenudeo y otros delitos patrimoniales en la región.
El compromiso de las autoridades, bajo la instrucción del Fiscal General Federico Fernández, es mantener una vigilancia constante y estrechar la coordinación con diversas corporaciones de seguridad para blindar las fronteras estatales. Se ha hecho un llamado a la ciudadanía para colaborar mediante denuncias anónimas sobre puntos de distribución, con el objetivo de cortar de tajo el suministro que llega desde el estado vecino y reducir así los índices de consumo y violencia.