PARÍS (AP) — En un movimiento que eleva la tensión diplomática a niveles no vistos desde la Guerra Fría, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció este jueves el despliegue de un contingente militar en Groenlandia. La medida responde a lo que Elíseo calificó como "amenazas coercitivas" por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha retomado con fuerza su intención de comprar el territorio autónomo danés, sugiriendo incluso el uso de "recursos no convencionales" para asegurar la soberanía estadounidense sobre la isla.
La decisión francesa, tomada en consulta con el gobierno de Dinamarca, busca blindar la soberanía europea en el Ártico frente a las renovadas ambiciones territoriales de Washington.
¿Por qué Groenlandia?
Desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente Trump ha insistido en que Groenlandia es un "activo estratégico vital" para la seguridad nacional de EE.UU., citando su riqueza en tierras raras y su posición geográfica frente al avance de Rusia y China en el norte.
La amenaza de Trump: Washington sugirió que, de no negociarse la venta, EE.UU. podría declarar la isla como un "protectorado de seguridad nacional", limitando el acceso de naciones europeas.
La respuesta de Macron
"Europa no es un tablero de juegos para potencias extranjeras. Groenlandia es territorio europeo y su soberanía es innegociable", declaró el mandatario francés durante una conferencia en París.
El despliegue militar
Aunque no se han especificado cifras exactas, se espera que Francia envíe:
Fuerzas Especiales: Para apoyar a las patrullas danesas "Sirius" en la vigilancia del terreno.
Fragatas de vigilancia: Para patrullar las aguas territoriales y proteger las rutas comerciales árticas.
Soporte Logístico: Coordinación con la OTAN (aunque la organización se encuentra dividida ante esta disputa interna entre sus miembros más poderosos).
Una OTAN en crisis
Este enfrentamiento pone a la OTAN en una posición casi insostenible. Mientras Dinamarca agradece el apoyo francés, otras naciones europeas temen que la militarización de la zona desate un conflicto directo con la administración Trump, quien ha criticado repetidamente la falta de inversión de sus aliados en defensa.
Este anuncio llega en un inicio de año marcado por el caos internacional, incluyendo la captura de líderes extranjeros por fuerzas estadounidenses y la crisis migratoria que ya ha cobrado vidas en centros de detención como el de Georgia. La jugada de Macron es vista por analistas como un intento de reafirmar la autonomía estratégica de la Unión Europea frente a un Washington cada vez más unilateral.