El silencio se instaló en el Jardín de Niños María Helena Chaires, donde las clases fueron suspendidas por dos días tras el fallecimiento de Ian Gael, el niño de 6 años que perdió la vida en un accidente ocurrido en el área de juegos del plantel.
Afuera de la escuela, el dolor tomó forma en flores, veladoras, globos y pequeños juguetes que comenzaron a aparecer desde temprana hora. Madres y padres de familia, así como vecinos del sector, llegaron poco a poco para rendir un homenaje espontáneo al menor, en una muestra de cariño, solidaridad y profundo pesar por su partida.
Las veladoras encendidas, junto a la entrada, iluminaban el acceso cerrado del plantel, mientras los globos se mecían suavemente con el viento, como un gesto silencioso de despedida. Como se recordará, el accidente ocurrió este lunes al interior del kínder, en el área de juegos, donde el pequeño sufrió el incidente que posteriormente le costó la vida, generando consternación en toda la comunidad.
El acceso al plantel permanecerá restringido mientras la Fiscalía del Estado continúa con las investigaciones para esclarecer las causas del fallecimiento. Será hasta que concluyan las diligencias cuando se determine la reanudación de clases.
Mientras tanto, el kínder permanece en pausa, convertido en un espacio de duelo, donde la ausencia de un niño se siente en cada rincón y donde una comunidad entera intenta asimilar una pérdida que duele profundamente.
