REGIÓN CARBONÍFERA, COAH.- El Viacrucis viviente de Semana Santa se ha convertido en una de las expresiones más significativas de la fe católica año con año, reuniendo a miles de feligreses que acompañan la representación de la Pasión de Cristo y reflexionan sobre el sacrificio y la esperanza que transmite.
El Viacrucis representa las 14 estaciones del camino de Jesús hacia el Calvario, para los católicos, es un momento de reflexión espiritual sobre el sufrimiento, la redención y la solidaridad con quienes padecen en la actualidad.
Cada estación invita a meditar sobre valores como la humildad, la paciencia y la entrega además de la participación de la feligresía, sobresaliendo en la Región Carbonífera los Viacrucis Vivientes que, congregan a miles de fieles.
El papel del padre Miguel Ángel Orzúa
El padre Miguel Ángel Orzúa González menciona que, familias enteras acompañan la procesión, algunos con velas y cantos, otros en silencio y oración, en tanto, la representación es realizada por actores comunitarios, reforzando el sentido de pertenencia y tradición de cada comunidad.
Los sacerdotes destacan que, el Viacrucis no es solo una escenificación, sino una invitación a la introspección, se busca que los fieles mediten sobre el sacrificio de Cristo y lo relacionen con los desafíos actuales: pobreza, violencia y falta de solidaridad.
Importancia de la celebración
Por ende, la práctica de acompañar a Jesús en su camino se convierte en un llamado a acompañar a quienes sufren hoy. Además, el viacrucis viviente fortalece la identidad cultural y religiosa de las comunidades y, su dimensión espiritual, es un evento que une a vecinos y visitantes en un mismo propósito. En algunos lugares, incluso se realizan versiones infantiles para acercar a los más jóvenes a la fe.
Estas celebraciones transcurren cada año en orden y con saldo blanco, gracias a la coordinación también con autoridades policiacas y cuerpos de emergencia.
El mensaje central de la Semana Santa es claro: recordar el sacrificio de Cristo y renovar la esperanza en la vida comunitaria y espiritual.