Piden ganaderos cumplir pruebas contra tuberculosis
Marco Antonio Galaz llamó a productores de Coahuila a regularizar las pruebas de tuberculina para facilitar la recuperación ganadera.

Resumen
¿Por qué esto es relevante?
¿Preguntas y respuestas?
Ante el cierre técnico registrado en Sonora para la importación de ganado, los productores de Coahuila deben aprovechar el tiempo para regularizar las pruebas de tuberculina y cumplir con los requisitos sanitarios, señaló Marco Antonio Galaz, presidente de la Asociación Ganadera de Castaños.
Explicó que el cierre en Sonora obedeció a un problema técnico relacionado con el peso del ganado que permaneció confinado durante el proceso de engorda, así como con la capacidad de las básculas e infraestructura utilizada.
Fue un problema técnico nada más. No fue de otro tipo, señaló.
Galaz aclaró que la reapertura de la actividad en Sonora no significa que Coahuila vaya a tener una apertura inmediata, debido a que en el estado todavía continúa el barrido sanitario para detectar tuberculosis bovina.
Indicó que mientras en Sonora se mantienen alrededor de 18 casos activos, en Coahuila la cifra se encuentra entre 25 y 30 casos, luego de que la semana pasada se reportaran 35.
Importancia de las pruebas de tuberculina
El dirigente ganadero destacó que uno de los principales pendientes en Coahuila es que los productores retomen y actualicen las pruebas de tuberculina.
Explicó que, debido a que la frontera permaneció cerrada aproximadamente dos años, algunos ganaderos dejaron de realizar estas pruebas al no estar exportando ganado.
En Coahuila se atrasaron. Entonces, ahorita, aparte del Gusano Barrenador, tenemos que actualizar todos los barridos, que los ganaderos hagan la prueba de tuberculina.
Galaz señaló que en Sonora los productores mantuvieron los barridos sanitarios en tiempo y forma, incluso durante los periodos en que la frontera permaneció abierta o tuvo aperturas intermitentes.
Impacto económico de las pruebas sanitarias
Por ello, consideró necesario que los ganaderos de Coahuila se regularicen y mantengan sus hatos con las pruebas correspondientes, con el objetivo de estar preparados cuando avance la reapertura de la frontera para la exportación.
El cumplimiento sanitario representa además un gasto para los productores. Galaz estimó que, para un hato de aproximadamente 200 animales, entre los gastos del médico veterinario y los vaqueros, una prueba puede representar un desembolso de entre 7 mil y 10 mil pesos.
Precisó que el costo aumenta conforme crece el número de animales y que, en algunos casos, los hatos pequeños pueden representar un mayor costo proporcional para el productor.
El presidente de la Asociación Ganadera de Castaños insistió en que los productores deben aprovechar este periodo para ponerse al corriente con las pruebas de tuberculosis y reducir la incidencia de casos, además de atender el riesgo que representa el Gusano Barrenador.




