El proceso legal que enfrentan dos trabajadoras del hotel Holiday Inn continúa en una etapa de incertidumbre debido a lo que la gerencia del establecimiento califica como irregularidades procesales.
Según declaraciones recientes de Jorge Kalionchiz, gerente del hotel, la Fiscalía ha actuado de "mala fe" en este caso, señalando que el juicio se ha visto entorpecido por "influentismos" derivados de la parte demandante.
Actualmente, el caso se mantiene en la fase de desahogo de pruebas y alegatos, enfrentando constantes retrasos por audiencias diferidas bajo argumentos de salud o inasistencias.
Debido a las investigaciones vigentes, las dos empleadas involucradas se encuentran legalmente impedidas para retomar sus funciones, ya que no tienen permitido acercarse a las instalaciones del centro de trabajo.
No obstante, la administración del hotel ha confirmado que, una vez que se solucione su situación jurídica, ambas serán reincorporadas a sus puestos sin ningún problema, aunque reconocen que el cierre del caso "va para largo" ante la falta de elementos contundentes que las vinculen con el delito.
Este conflicto legal se remonta a julio de 2025, hace seis meses, cuando se reportó el presunto robo de una fuerte suma de dinero a un huésped.
En su momento, la gerencia defendió la integridad de las trabajadoras, destacando que son empleadas responsables y con trayectoria en la empresa.
Asimismo, el hotel reiteró que cuenta con protocolos de seguridad y cajas fuertes individuales, deslindándose de responsabilidad por objetos de valor no resguardados adecuadamente por los clientes.
Mientras el abogado de la defensa continúa atendiendo las audiencias, el hotel sostiene que no hay pruebas que sustenten las acusaciones contra su personal, denunciando que el abuso en el proceso judicial está afectando la vida laboral de las trabajadoras involucradas desde hace medio año.