CIUDAD DE MÉXICO — El Gobierno de México concretó este jueves la evacuación exitosa de más de mil ciudadanos mexicanos que se encontraban en diversas zonas de conflicto en Medio Oriente, en medio de una creciente escalada de violencia que ha puesto en alerta a la comunidad internacional. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que la operación de rescate se realizó mediante puentes aéreos y la colaboración de la Fuerza Aérea Mexicana, priorizando la integridad de familias, estudiantes y turistas que habían quedado varados por la suspensión de vuelos comerciales.
La evacuación fue coordinada por la Secretaría de Relaciones Exteriores desde la Ciudad de México.
La cancillería mexicana detalló que el operativo de evacuación de Medio Oriente fue coordinado desde la Ciudad de México con el apoyo de las embajadas en los países afectados. Los connacionales fueron trasladados inicialmente a puntos seguros en Europa y el norte de África antes de emprender el vuelo de regreso a territorio nacional. Juan Ramón de la Fuente, titular de la SRE, destacó que la prioridad del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido garantizar una ruta de salida segura para todos aquellos que solicitaron asistencia consular ante el riesgo inminente en la región.
Los ciudadanos fueron trasladados a puntos seguros en Europa y el norte de África antes de regresar a México.
El despliegue logístico incluyó el uso de aeronaves de la Secretaría de la Defensa Nacional, las cuales realizaron múltiples escalas para completar el traslado de los civiles. A su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), los ciudadanos evacuados fueron recibidos por equipos médicos y personal de protección civil para brindarles atención psicológica y apoyo logístico en su traslado a sus estados de origen. Muchos de los repatriados relataron escenas de alta tensión y dificultades para abandonar las zonas de combate debido al cierre de fronteras y el cese de operaciones de las aerolíneas internacionales.
La operación de rescate se realizó en medio de una creciente escalada de violencia en la región.
Esta acción humanitaria se produce en un contexto donde diversas potencias mundiales han iniciado protocolos similares para proteger a sus ciudadanos. El Gobierno de México reiteró su llamado al cese de las hostilidades y al respeto del derecho internacional humanitario, subrayando que la protección de los mexicanos en el exterior es un eje irrenunciable de su política exterior. La SRE mantiene abiertos sus canales de comunicación y formularios de registro para cualquier otro connacional que aún se encuentre en la zona y requiera asistencia para su retorno voluntario.
Analistas internacionales consideran que la evacuación de más de mil mexicanos representa uno de los operativos de protección consular más grandes realizados por el país en años recientes. La efectividad de la misión ha sido atribuida a la rápida respuesta institucional y a la diplomacia activa con países aliados que facilitaron el tránsito por sus espacios aéreos. Sin embargo, las autoridades advirtieron que la situación en Medio Oriente sigue siendo volátil, por lo que se recomienda a los ciudadanos evitar viajes no esenciales a las regiones en conflicto.
Con el regreso de este importante grupo de connacionales, México reafirma su compromiso con la seguridad de su población fuera de las fronteras. Mientras la situación geopolítica continúa evolucionando, la Secretaría de Relaciones Exteriores aseguró que permanecerá en estado de vigilancia permanente, operando bajo la premisa de que la vida humana debe prevalecer sobre cualquier diferencia política o territorial, consolidando así la presencia y responsabilidad del Estado mexicano ante crisis globales de gran magnitud durante este 2026.