"Seré policía como mi padre"...
La familia de José de Jesús Villasana enfrenta un dolor inesperado tras su muerte en cumplimiento del deber.

Resumen
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"A él le encantaba ser policía; mi hijo seguirá sus pasos", dice Rosario Armendáriz Mendoza mientras recuerda a José de Jesús Villasana, el oficial que durante 15 años portó con orgullo el uniforme y que perdió la vida en cumplimiento de su deber.
Costurera de oficio, Rosario era quien se encargaba de mantener en buenas condiciones las prendas de trabajo de quien fuera su esposo. Le arreglaba las camisas y los pantalones para que siempre saliera bien presentado a cumplir con su labor. "A él le encantaba ser policía, yo le arreglaba sus uniformes, le hacía sus camisas, le arreglaba sus pantalones. Él siempre andaba bien limpiecito, bien arregladito", recuerda con la voz marcada por la tristeza.
Aunque tenían aproximadamente un año y medio separados y habían tomado caminos distintos, nunca se divorciaron, reconoce que el oficial tuvo una hija de alrededor de 25 años de edad producto de su primera mujer, su hijo José, y posteriormente antes de fallecer tubo una pareja concubina, con la cual tuvo un hijo, y otra más que venía en camino. Rosario y José de Jesús compartieron gran parte de su vida y formaron una familia, de la que nació el hijo que hoy enfrenta la pérdida de su padre.
La noticia de su muerte fue un golpe que nunca imaginó. Aunque ya no vivían bajo el mismo techo, el vínculo familiar permanecía. Incluso, cuando se separaron y se mudaron madre e hijo al municipio de Frontera, Rosario decidió acercarse a la colonia Miravalle para que su hijo pudiera convivir con su papá. Sin embargo, las jornadas laborales del oficial y las nuevas responsabilidades familiares hicieron que los encuentros fueran menos frecuentes. Padre e hijo mantenían comunicación telefónica, mientras el joven también comenzó a trabajar para ayudar económicamente a su madre, quien se gana la vida con la costura. "Estamos devastados todos. Pensarán que, a lo mejor, como ya teníamos tiempo separados, a lo mejor no duele, pero sí duele", expresa Rosario al hablar de una pérdida que llegó de manera inesperada.
Para ella, José de Jesús fue una buena persona y un buen elemento de la corporación. Recuerda que sus compañeros lo apreciaban y que las muestras de cariño y condolencias que han circulado tras su fallecimiento son una muestra del afecto que se ganó durante sus años de servicio. Rosario acudió a la Fiscalía para realizar los trámites correspondientes como esposa y participar en el proceso para la entrega del cuerpo. Durante estos momentos difíciles, la familia del policía también ha permanecido unida y ha recibido el apoyo de sus hermanos y demás familiares.
La familia de José de Jesús Villasana enfrenta un dolor inesperado tras su muerte en cumplimiento del deber.
Pero entre el dolor también hay una historia que continúa. Su hijo, José de Jesús Villasana Armendáriz, ha expresado su deseo de convertirse en policía, como su padre, y seguir el camino que él recorrió durante 15 años. Al recordar a su papá, el joven también lo describió como una buena persona y un buen elemento, además de destacar el cariño que le tenían sus compañeros de corporación. Su decisión de seguir sus pasos es firme. Aunque sabe que se trata de una profesión que implica riesgos, quiere dedicarse a la misma labor que su padre desempeñó con orgullo. "Mami, pues ni modo, eso me dejó él y eso quiero ser", recuerda Rosario que le ha dicho su hijo. "Mi hijo es igual que su papá. Es muy bueno", expresa con orgullo, al reconocer en el joven cualidades que le recuerdan al hombre que hoy extrañan.
José de Jesús Villasana Armendáriz, hijo del oficial fallecido, expresa su deseo de convertirse en policía.
Ahora, mientras ella conserva en la memoria aquellos días en que preparaba los uniformes de José de Jesús, también agradece haber compartido su vida y, sobre todo, el hijo que tuvieron juntos. "Vamos a recordar todo lo bueno, nada de lo malo. Yo no voy a juzgar a nadie", afirma Rosario, decidida a quedarse con los momentos felices y con el recuerdo del hombre que amó la profesión policial y que dejó en su hijo el deseo de continuar sus pasos.




