Al menos 12 pozos clandestinos dedicados a la extracción y venta irregular de agua operan en Monclova y Frontera, sin que hasta ahora la Comisión Nacional del Agua (Conagua) haya realizado inspecciones para su regulación, a pesar de haber sido denunciados desde hace más de dos años.
Lo anterior lo señaló el Gerente de SIMAS, Eduardo Campos Villarreal, quien señaló que se tienen ubicados ocho pozos en Monclova y cuatro en Frontera, todos dentro de predios particulares, incluso dentro de la mancha urbana, lo que ha complicado su intervención directa.
"Son 12 puntos que tenemos identificados como pozos artesanales, que al final ya son clandestinos, el problema es que venden el agua y están lucrando con el vital líquido, lo que representa una afectación para los usuarios".
Señaló que el agua extraída es comercializada a purificadoras, empresas y domicilios, incluso a usuarios que cuentan con el servicio suspendido por adeudos, lo que además representa una competencia desleal para el organismo operador.
Explicó que, a diferencia del agua distribuida por SIMAS, este recurso no cuenta con procesos de cloración ni filtración adecuados, lo que puede derivar en problemas de calidad.
El gerente añadió que estos puntos ya fueron reportados a Conagua y se tiene evidencia como coordenadas GPS, fotografías y direcciones, sin embargo, las inspecciones no se han concretado.
La Comisión Nacional del Agua justifica la falta de revisión a la falta de personal, por lo que no se ha tenido respuesta.
Además del riesgo sanitario, estas extracciones contribuyen a la sobreexplotación del acuífero, lo que podría impactar en el abasto de agua a mediano plazo.
Señaló que la regulación de estos pozos permitiría tener mayor control en el consumo y evitar prácticas irregulares, ya que quienes operan estas perforaciones no pagan derechos ni cumplen con la normatividad vigente.