La Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (Pronnif) en la Región Centro informó que continúa el seguimiento legal de un caso de presunto acoso sexual en perjuicio de una adolescente de 14 años, el cual ya se encuentra en etapa judicial tras la integración de la carpeta de investigación por parte de la Fiscalía especializada.
La subprocuradora regional, Martha Herrera, explicó que la institución intervino desde septiembre del año pasado, momento en el que se activaron de forma inmediata los protocolos de protección para salvaguardar la integridad de la menor, así como la revisión de su contexto familiar y la restitución de sus derechos.
Detalló que, dentro del procedimiento, se estableció un acuerdo de cuidados con la familia de origen y se dio parte a la Fiscalía, que posteriormente solicitó una audiencia ante un juez, lo que refleja que existen elementos suficientes para buscar la vinculación a proceso del presunto responsable.
Herrera precisó que será la Fiscalía la instancia encargada de definir la clasificación jurídica del delito, ya que la legislación penal contempla distintas figuras, entre ellas acoso sexual, abuso sexual, hostigamiento sexual, violación o violación equiparada, de acuerdo con los datos que se logren acreditar durante la investigación.
Como parte de la actuación de la Pronnif, se realizó una evaluación psicológica especializada a la adolescente, además de un análisis integral de su entorno familiar, su nivel de desarrollo y los posibles impactos emocionales derivados de los hechos. Estos elementos se integran en una opinión técnica que fortalece la carpeta de investigación ministerial.
La subprocuradora subrayó que la Pronnif funge como representante jurídico de la menor, aun cuando cuente con padres o tutores legales, ya que su responsabilidad es garantizar de manera directa la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes víctimas.
Agregó que, en caso de que el asunto avance a la etapa de juicio y sea necesario el testimonio de la menor, este se llevaría a cabo con acompañamiento psicológico especializado, con el objetivo de proteger su estabilidad emocional y evitar cualquier forma de revictimización.