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Coahuila

Los “Yo voy”: repartidores que nacieron del desempleo y hoy alimentan a sus familias

Ramón Franco, un repartidor de Monclova, realiza hasta 30 viajes diarios para llevar sustento a su familia.

Por Carolina Salomón - 07 abril, 2026 - 03:30 p.m.
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      Mucho se habla y se critica a los motociclistas: que si el exceso de velocidad, que si no respetan las señales, que si no usan casco o que deberían ser más regulados. Sin embargo, detrás del ruido de los motores hay historias que pocas veces se escuchan.

      Historias de padres de familia que no circulan por gusto, ni para presumir sus motos, sino para llevar sustento a sus hogares.

      Ramón Franco y su trabajo como repartidor

      En Monclova, el desempleo empujó a muchos hombres a reinventarse. Algunos probaron suerte en plataformas digitales de reparto, pero al enfrentar cobros, comisiones e impuestos, optaron por crear sus propias redes. Así nacieron grupos organizados a través de WhatsApp, como el de los “Yo voy”, en el que están integrados 22 repartidores que hoy ven en este oficio una forma digna de salir adelante.

      Uno de ellos es Ramón Franco, de 32 años, padre de tres hijos, quien encontró en la motocicleta no solo un medio de transporte, sino una herramienta de trabajo. “Es como ser taxistas, pero nosotros repartimos comida”, explica Ramón, quien realiza hasta 30 viajes diarios, con tarifas que van desde los 40 hasta los 100 pesos, dependiendo de la distancia. En un buen día puede generar ingresos que van desde los 500 hasta los 3 mil pesos.

      Antes, Ramón trabajaba en la empresa FreightCar America, en el municipio de Castaños, de donde fue reajustado en febrero del año pasado. Tras perder su empleo, buscó alternativas en plataformas de reparto, pero pronto descubrió que los grupos independientes ofrecían mayor libertad y mejores ganancias. “Yo siempre tenía mi trabajo bien, y adicional estaba en plataforma, pero aquí decidí quedarme”, comenta.

      Hoy, su motocicleta —propia y adaptada según la temporada— es su principal herramienta. Incluso la ha equipado para protegerse del clima mientras recorre las calles llevando pedidos. Fue precisamente trabajando como repartidor en plataforma que conoció a otros motociclistas que ya operaban mediante grupos de WhatsApp locales, y no dudó en unirse cuando lo invitaron.

      Grupos de WhatsApp y su impacto en Monclova

      Este modelo ha crecido rápidamente. Se estima que existen alrededor de 35 grupos similares en Monclova, ofreciendo servicios no solo a restaurantes, sino también a otros negocios. En su mayoría, los repartidores son independientes, coordinados por encargados que gestionan pedidos y cobran cuotas a los establecimientos.

      Aunque el trabajo no está exento de riesgos —Ramón ha sufrido ya dos caídas, afortunadamente sin consecuencias graves—, continúa adelante por su familia. “Salgo para solventar los gastos de la casa y llevar comida”, dice con firmeza.

      En medio del ruido de los motores y las prisas por entregar a tiempo, estos motociclistas cargan algo más que pedidos: llevan consigo la responsabilidad de sus hogares y el esfuerzo diario por salir adelante, demostrando que no todos los que circulan en dos ruedas son motivo de crítica, sino también ejemplo de lucha y resiliencia.

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