Empresarios de la Región Centro de Coahuila lamentaron que se haya declarado desierta la subasta de Altos Hornos de México, al considerar que el proceso representaba una de las principales esperanzas para la reactivación económica de la zona tras la paralización de la siderúrgica.
El empresario Eugenio Williamson calificó como decepcionante que el procedimiento no se concretara, pues existía la expectativa de que la venta pudiera resolverse en esta etapa y con ello iniciar la recuperación económica de la región.
Señaló que había confianza en que el proceso avanzara con mayor rapidez luego de que la Presidenta señalara que se daría prioridad y agilidad al caso para resolver la situación de la acerera, sin embargo una vez más las promesas quedaron en el aire.
Tras la cancelación de la subasta existe la posibilidad que el proceso se prolongue hasta la tercera y última ronda, con lo que se reducirá de manera significativa el valor de la empresa podría disminuir considerablemente. "Muy probablemente se vaya hasta la tercera ronda, donde la empresa prácticamente no valga nada y los inversionistas empiecen a jugar con el precio para tratar de comprar más barato".
Advirtió que la principal afectación para la región es el tiempo que ha tardado el proceso de venta, pues la economía de la región Centro se sigue deteriorando ante la falta de empleos que anteriormente generaba la siderúrgica.
Mencionó que en la ciudad es cada vez más evidente el impacto económico, reflejado en el cierre de negocios y el aumento de locales comerciales y viviendas que se encuentran en renta.
Ante este panorama, el empresario pidió al síndico Víctor Manuel Aguilera Gómez agilizar el proceso de venta, luego que se le otorgara un plazo de 20 días para presentar una nueva propuesta de enajenación. Señaló que si los tiempos continúan prolongándose, la resolución podría extenderse varios meses más, lo que agravaría la situación económica en la región, en donde incluso podría tardar todo este año.
Los empresarios insistieron en que la pronta venta de la acerera es fundamental para que los trabajadores puedan recibir los pagos que se les adeudan y se recupere parte de la economía que la región Centro perdió con la crisis de Altos Hornos de México.