Columpios, resbaladillas, sube y bajas y otras estructuras de juegos infantiles comenzaron a llegar a Servicios Educativos, apilándose en un espacio donde termina todo aquello que ya no es seguro para los niños y docentes.
Se trata de equipos retirados de distintos jardines de niños de la región Centro, luego de ser considerados un riesgo para la integridad de los menores.
El caso más reciente es el del kínder Gabriela Mistral, en la colonia Occidental, donde los juegos fueron desmontados tras detectarse condiciones peligrosas.
La medida surge tras el accidente ocurrido en el kínder María Helena Chanes, de la colonia Cañada Sur, donde el pequeño Ian Gael perdió la vida en el área de juegos, un hecho que encendió la alerta en las escuelas.
Abraham Segundo González, director de Servicios Educativos, informó que el objetivo es prevenir nuevas tragedias mediante la revisión de las áreas recreativas y el retiro de estructuras deterioradas o que no cumplen con las condiciones de seguridad.
Explicó que han comenzado a recibir los juegos de diferentes planteles, luego de que directivos y padres de familia acordaran retirarlos. "Nos han estado hablando para saber qué hacer con esos juegos, y les pedimos que los envíen aquí para darles el trámite correspondiente", señaló.
Destacó que padres de familia se han involucrado activamente en la supervisión de los planteles, revisando no solo los juegos, sino también banquetas y otras áreas que puedan representar un riesgo. En algunos casos, los espacios han sido delimitados con cinta para evitar el acceso de los alumnos.
Aclaró que no existe una instrucción general de retirar todos los juegos infantiles, ya que cada escuela toma decisiones en conjunto con su comunidad, mientras que Servicios Educativos se mantiene como instancia de apoyo.
