El alza en el precio del diésel encarecerá entre 5 y 10 por ciento la operación de la planta tratadora de agua, alrededor de 75 a 150 mil pesos mensuales, lo que obligará al Sistema Intermunicipal de Agua y Saneamiento a reconfigurar su presupuesto y reducir metas de inversión.
Eduardo Campos Villarreal, gerente de SIMAS Monclova-Frontera, advirtió que el alza en el precio de combustibles impactará directamente en la operación con el alza de insumos y el diésel para mantener los generadores de la planta.
Señaló que todavía están a la espera de conocer el impacto que se tendrá, ya que hasta el mes de marzo se mantienen convenios de compra con los precios establecidos al inicio del año, por lo que no se tiene un alza; sin embargo, a partir de abril comenzarán los ajustes con los nuevos precios.
Actualmente, el gasto mensual en diésel ronda en 1.5 millones de pesos mensuales para el funcionamiento de la planta tratadora, el cual se elevará en un 5 o 10 por ciento si sigue el alza en los combustibles.
Explicó que el aumento en los combustibles no solo impacta el suministro directo, sino el costo de materiales, debido a los procesos de fabricación y transporte, por lo que deberán hacer ajustes. "Con esto se va a invertir menos, si antes íbamos a comprar 10 tubos, ahora van a ser 8 con el mismo dinero, vamos a tener que ajustar el presupuesto y ver hasta dónde nos alcanza", dijo.
Uno de los factores que podría aliviar la presión financiera es la regularización del contrato de energía eléctrica de la planta tratadora, actualmente vinculado a Altos Hornos de México, lo que reduciría el costo.
Sin embargo, el proceso permanece sin avance, luego de que la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS) envió hace meses una propuesta a instancias federales para establecer un plan de pagos, pero no se ha tenido respuesta.