Tras la presencia de pulgas y garrapatas en la escuela primaria Héroes del 47 —incluida la detección de estos parásitos incrustados en la piel de al menos dos alumnos— se determinó la suspensión inmediata de clases, así como la intervención urgente de la Secretaría de Salud y Servicios Educativos.
El hallazgo desató el temor de un posible brote de rickettsia, enfermedad potencialmente grave transmitida por este tipo de parásitos, lo que generó una ola de preocupación entre madres y padres, quienes exigieron acciones inmediatas para salvaguardar la integridad de los menores.
Acciones de la autoridad
Ante la presión de la comunidad escolar, la Secretaría de Salud fue notificada para realizar trabajos de fumigación en las instalaciones del plantel, mientras que autoridades educativas confirmaron la suspensión de actividades como medida preventiva. Abraham Segundo González, director de Servicios Educativos, informó que la situación fue atendida desde el momento en que se reportó, luego de que padres de familia alertaran sobre la presencia de estos parásitos. Explicó que, aunque en un inicio el problema fue atribuido a un animal que ingresó al plantel y comenzó a desprender garrapatas, se determinó actuar de inmediato para evitar riesgos mayores. "Ya fue atendida desde el día de ayer que nos informaron, sobre todo por la preocupación de madres de familia. Se habló con el director, se hicieron los oficios y se estará dando respuesta. No es como que tengamos una plaga, pero sí debemos tomar precauciones", señaló el funcionario.
Impacto en la comunidad
Pese a ello, la incertidumbre persiste entre la comunidad escolar, ya que el contacto directo de estos parásitos con alumnos encendió las alarmas sobre posibles riesgos sanitarios y contagios. El funcionario agregó que ya existe coordinación con el municipio y la jurisdicción sanitaria para atender el caso, y precisó que, aunque es el primer reporte registrado en lo que va del año, no deja de ser una situación delicada. Mientras tanto, padres de familia exigen garantías de que las instalaciones serán completamente desinfectadas antes del regreso a clases, temiendo que el problema pueda repetirse o incluso escalar.