En la calle Miguel Hidalgo, en la Zona Centro de Monclova, una cruz de madera, flores amarillas y una veladora marcan hoy el lugar donde perdió la vida Juan Pablo Muñoz González, de 67 años de edad, víctima de un infarto fulminante.
Fue una de sus hermanas quien regresó al sitio para colocar estos símbolos en memoria de su ser querido, como una forma de honrar su vida y mantener viva su presencia en el lugar donde ocurrió el lamentable suceso.
Don Pablo, vecino de la Zona Centro, era conocido como un hombre sano, sin enfermedades aparentes y de complexión fuerte. El pasado 13 de enero cayó repentinamente sobre una de las banquetas de la calle Miguel Hidalgo, frente a varios establecimientos comerciales, donde trabajadores y comerciantes presenciaron los últimos momentos de su vida.
De acuerdo con Manuel Martínez, comerciante y testigo de los hechos, el hombre se dirigía, como parte de su rutina diaria, a la iglesia Santiago Apóstol, a la que acudía con frecuencia para asistir a misa o simplemente para orar; en otras ocasiones salía a caminar por el primer cuadro de la ciudad.
El testigo señaló que pudo intercambiar algunas palabras con la hermana del fallecido, quien confirmó que ese día don Pablo habría sufrido un infarto mientras se dirigía, presuntamente, hacia la iglesia o a alguna de las celebraciones religiosas.
La cruz colocada en el lugar representa la fe cristiana, el sacrificio y la esperanza de la vida eterna. Para la familia, este acto simboliza una manera de encomendar el alma de Juan Pablo Muñoz González, pedir por su descanso y dejar un recordatorio permanente de su fallecimiento, honrando así su memoria en el sitio donde exhaló su último aliento.