MELCHOR MÚZQUIZ, COAH.- En medio de las bajas temperaturas que azotan la región durante la temporada invernal, Ana Luisa Cadena Flores, madre de tres hijos menores de edad, enfrenta el frío con esfuerzo, dignidad y una profunda gratitud hacia quienes le han tendido la mano en momentos difíciles.
Hace un año y medio, Ana Luisa comenzó a levantar su vivienda junto con su esposo, en el sector Oriente de la cabecera municipal. Con recursos limitados, construyeron su hogar con madera y láminas, lo que ha hecho que las madrugadas invernales sean especialmente crudas.
"El frío cala hasta los huesos", relata, mientras observa cómo sus hijos de 16, 14 y 10 años se resguardan bajo cobijas donadas.
A pesar de las adversidades, Ana Luisa no pierde la esperanza ni la fe en la bondad humana. "Hoy en día es difícil encontrar personas buenas que brinden apoyo sin interés alguno, pero me siento afortunada porque aún hay gente buena que hasta me regaló un calentador para mitigar el frío junto con mis hijos", expresó con emoción.
En su vivienda habitan cinco personas, y cada gesto de solidaridad representa un alivio invaluable. La madre de familia destacó el respaldo recibido por parte de Protección Civil, encabezada por el ingeniero Víctor Guajardo Loo, así como del Ejército Mexicano y elementos de Seguridad Pública Municipal, quienes le entregaron cobijas para enfrentar las bajas temperaturas.
"Estoy bien agradecida porque sí hace falta esto, y hoy en día no cualquier persona llega con ayuda", concluyó Ana Luisa, reconociendo que, aunque el invierno es duro, el calor humano de la comunidad ha sido su mayor abrigo.