MELCHOR MÚZQUIZ, COAH.- El empresario ganadero Licenciado Jesús Ramos Jiménez expresó que, alrededor de un millón de cabezas de ganado dejó de importar Estados Unidos, tras el cierre de las fronteras, medida que ha impactado directamente a los estados del norte de México.
Señaló que, la decisión del gobierno estadounidense fue precipitada e "indebida", pues el problema sanitario que justificaba el cierre se encontraba hace un año en el sur del país, y no en la región norteña.
Ramos Jiménez explicó que actualmente la situación se ha extendido a entidades como Veracruz, Tamaulipas y San Luis Potosí, donde el riesgo no solo afecta al ganado domesticado, sino también a la fauna silvestre como venados y liebres, que podrían infectarse y propagar aún más la enfermedad.
El empresario recordó que, en décadas pasadas, como en los años 80, México enfrentó el gusano barrenador, pero aun así se mantenía la exportación bajo protocolos sanitarios.
Subrayó que el problema ya alcanzó a Estados Unidos por medio de equinos provenientes de Sudamérica, lo que ha generado un fuerte impacto en su mercado interno.
"Hoy en día, en la Unión Americana enfrentan un gran problema puesto que no tienen ganado y el precio anda por las nubes", expresó, al tiempo que señaló que el vecino país se ha visto obligado a abrir sus importaciones desde Argentina para abastecerse de carne y estabilizar los precios.
En México, el cierre fronterizo ha provocado que las engordas comiencen a demandar más ganado, lo que a su vez ha cerrado la posibilidad de abastecimiento desde Centroamérica.
Ramos Jiménez destacó que esta situación ha generado un repunte en los precios nacionales, pues actualmente una vaca comercial puede venderse hasta en 1,500 dólares, cuando anteriormente apenas alcanzaba los 500. Sin embargo, advirtió que el problema radica en la escasez de ganado disponible.
Finalmente, el empresario atribuyó la disminución de la producción ganadera al cambio climático, que ha debilitado los ranchos por la falta de lluvias y la reducción de pastizales.
Ante este panorama, hizo un llamado a la unión del sector ganadero y, a la implementación de medidas de engorda y cuidado del hato nacional para enfrentar la crisis, "Tenemos que estar más unidos que nunca", concluyó.