VILLA DE PALAÚ, COAH.— Con profundo sentimiento de respeto y acompañamiento, la comunidad de este mineral despidió a José Isabel Minjarez Yáñez, el minero número 25 recuperado tras la tragedia de Pasta de Conchos.
Sus restos mortales fueron entregados de manera digna a su familia por autoridades federales del Mando Unificado, quienes lo acompañaron hasta su última morada en el panteón Santa Rosa, donde recibió cristiana sepultura tras dos décadas de ausencia.
El trabajador, originario de esta villa, regresó a su tierra natal después de 20 años de larga espera. Fue velado en una capilla de la comunidad, donde vecinos y familiares se reunieron para rendirle homenaje. Posteriormente, se celebró una misa de cuerpo presente en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en un acto cargado de fe y emotividad.
Despedida de la comunidad
El cortejo fúnebre recorrió las calles del mineral hasta llegar al panteón local, donde familiares, amistades y compañeros de lucha le brindaron un último tributo.
Entre lágrimas y oraciones, se reconoció la memoria de un hombre que dedicó su vida al trabajo minero y que hoy descansa en paz. La tragedia de Pasta de Conchos, ocurrida en 2006, continúa marcando la historia de la minería en México.
Hasta el momento, han sido recuperados 25 trabajadores, mientras que aún faltan por localizar a 38, cuyos familiares mantienen viva la esperanza de darles sepultura digna.
Compromiso de justicia
La entrega de los restos de José Isabel Minjarez Yáñez representa un paso más en el compromiso de justicia y memoria hacia las víctimas de Pasta de Conchos.
Su regreso a casa simboliza la lucha de las familias por preservar la dignidad de quienes perdieron la vida en aquella tragedia del 19 de febrero de 2006 y refuerza la exigencia de que todos los mineros sean recuperados para descansar en paz.